Soto y Lindor lideran reacción de los Mets para cortar racha negativa ante Filis.

Nueva York — Cuando los Mets de Nueva York más lo necesitaban, dos de sus figuras más brillantes respondieron sin titubeos. El dominicano Juan Soto y el boricua Francisco Lindor conectaron triples claves en una noche oportuna para guiar la victoria 6-2 sobre los Filis de Filadelfia, resultado que puso fin a una racha de siete derrotas consecutivas.

El triunfo también marcó el primer éxito del mánager interino Andy Green, tras una semana agitada en la organización que incluyó el despido del dirigente venezolano Carlos Mendoza. Con la victoria, los Mets mejoraron a 35-48 y evitaron seguir cediendo terreno en la lucha por el comodín de la Liga Nacional.

El juego se inclinó en la sexta entrada, cuando Lindor —recién regresado de una lesión en la pantorrilla izquierda— apareció en el momento grande con un triple de dos carreras que empató el encuentro. Fue un batazo que no solo encendió al equipo, sino que también cortó una larga sequía ofensiva para el campocorto, quien no producía carreras desde finales de abril.

Poco después, los Mets volvieron a atacar. A.J. Ewing impulsó dos carreras con un sencillo que puso a Nueva York al frente 4-2, desatando la reacción ofensiva en el momento más crítico del partido.

En la séptima entrada, Soto volvió a aparecer con un triple productor que amplió la ventaja, y Bo Bichette añadió una carrera más con un elevado de sacrificio, sellando el rumbo del encuentro. Soto, Bichette y Lindor, ubicados del segundo al cuarto turno en el orden, terminaron combinándose para una actuación sólida de 9-4 con dos boletos.

En el montículo, A.J. Minter aportó estabilidad desde el bullpen al retirar cinco outs para llevarse la victoria (1-1), cerrando una actuación colectiva que por fin dio respiro a un equipo necesitado de respuestas.

Del lado de Filadelfia, el poder volvió a estar presente en el bate de Bryce Harper, quien conectó un jonrón de dos carreras en la tercera entrada ante Christian Scott. El batazo fue el número 43 de su carrera frente a los Mets, la cifra más alta entre jugadores activos contra la franquicia neoyorquina.

Sin embargo, esta vez el empuje de Harper no fue suficiente. Los Mets encontraron el momento justo para reaccionar y, con ello, evitaron que su temporada siguiera hundiéndose en una espiral negativa.

Una victoria que no solo corta una racha, sino que también deja la sensación de que, al menos por una noche, Nueva York volvió a recordar cómo se siente competir con autoridad.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp