Juan Soto volvió a hacer daño con el madero, pero ni su gran noche pudo evitar otro tropiezo de los New York Mets, que continúan atravesando un momento crítico en la temporada.
El estelar jardinero conectó jonrón por segunda jornada consecutiva frente a su antiguo equipo, los Washington Nationals, y terminó la noche con tres imparables. Sin embargo, el pobre desempeño del cuerpo de lanzadores volvió a pasar factura, en una contundente derrota 14-2 en el Citi Field.
La ofensiva de Washington fue simplemente demoledora. El joven Brady House protagonizó el momento clave del encuentro al disparar el primer grand slam de su carrera, coronando un explosivo cuarto inning de siete carreras que dejó sin respuesta a Nueva York.
Los Nacionales acumularon 15 hits en la noche, con una actuación destacada de Curtis Mead, quien conectó cuadrangular en la recta final del juego y se fue de 5-4 con cuatro anotadas. También brillaron James Wood, con tres impulsadas y tres anotadas, y CJ Abrams, quien sumó tres imparables y dos carreras producidas.
Desde el montículo, Cade Cavalli firmó una salida dominante al trabajar seis entradas con 10 ponches, igualando su marca personal. El derecho mostró control absoluto en la recta final de su labor, encadenando 24 lanzamientos consecutivos en zona de strike, la racha más larga en las Grandes Ligas esta temporada. Además, se convirtió en el primer pitcher de Washington con aperturas consecutivas de al menos 10 ponches desde Max Scherzer en 2020.
Por el lado de los Mets, David Peterson (0-4) tuvo otra salida complicada al permitir siete carreras en apenas 3.2 entradas, mientras que el relevo tampoco logró contener la ofensiva rival. Sean Manaea fue castigado con el grand slam de House en un inning que terminó por sentenciar el encuentro.
La derrota marca la número 16 en los últimos 19 juegos para Nueva York, que ahora presenta récord de 10-20 y sigue sin encontrar respuestas, especialmente en la parte final de su rotación. La frustración de los fanáticos volvió a hacerse sentir con abucheos en casa, reflejo del difícil momento que atraviesa el equipo.
Mientras tanto, Washington continúa mostrando señales positivas, apoyado en el talento joven, y mejoró su marca como visitante a 11-7.