Toronto. Lo que prometía ser un duelo de alto nivel entre los Azulejos y los Dodgers terminó convirtiéndose en otra señal de alerta para Toronto, luego de que el veterano lanzador Max Scherzer abandonara el partido del lunes por molestias físicas.
El derecho de 41 años apenas pudo completar dos entradas en el Rogers Centre antes de salir del montículo debido a una tendinitis en el antebrazo derecho, una dolencia que preocupa tanto por su naturaleza como por el contexto actual del equipo.
Durante su breve actuación, Scherzer permitió dos carreras, incluyendo un cuadrangular del dominicano Teoscar Hernández, quien castigó a su excompañero con un batazo que encontró a un corredor en circulación. Más allá del daño en el marcador, lo más inquietante fue la evidente caída en la velocidad de sus lanzamientos: su recta, que en su salida anterior promediaba 93.4 millas por hora, apenas alcanzó las 92.1 antes de su salida anticipada.
A pesar del susto, el propio lanzador intentó restarle gravedad a la situación.
“No creo que sea algo grave, solo algo que debemos atender”, afirmó Scherzer tras el encuentro, dejando entrever su intención de realizar su próxima apertura según lo programado.
Sin embargo, el panorama para los Azulejos dista mucho de ser alentador. Con Scherzer en duda, la rotación abridora del equipo atraviesa una crisis profunda, con múltiples piezas clave fuera de acción. A la lista de lesionados se suman José Berríos, afectado en el codo, Shane Bieber, también con problemas en el codo, Trey Yesavage por molestias en el hombro y Cody Ponce con una lesión en la rodilla.
La acumulación de bajas ha obligado a la organización a tomar medidas urgentes. El zurdo Josh Fleming fue ascendido desde Triple-A Buffalo para cubrir innings, mientras que la directiva recurrió al mercado para firmar al veterano Patrick Corbin, quien ya inició su preparación en ligas menores con la esperanza de convertirse en una solución temporal.
Lo que comenzó como una temporada con aspiraciones competitivas ahora enfrenta un serio obstáculo. Si la salud de Scherzer no mejora rápidamente, Toronto podría ver comprometidas sus opciones desde muy temprano en la campaña.