El Abierto Británico comenzó este jueves con una jornada marcada por la lluvia intermitente, el viento racheado y un liderato compartido por cinco jugadores que terminaron con cuatro bajo par. El número uno del mundo, Scottie Scheffler, se colocó a un solo golpe de los líderes, mientras que Rory McIlroy, arropado por su público, firmó una tarjeta irregular que dejó sensaciones encontradas.
El torneo, el último grande del año, tuvo un arranque exigente en el desafiante campo costero de Royal Portrush. La climatología típica del links norirlandés hizo estragos en varios jugadores, pero no impidió que Matthew Fitzpatrick (Inglaterra), Harris English (EE.UU.), Jacob Skov Olesen (Dinamarca), Haotong Li (China) y Christiaan Bezuidenhout (Sudáfrica) completaran rondas de 67 golpes (-4), compartiendo el liderato al término del primer día.
Scottie Scheffler, campeón del Masters de Augusta y actual número uno del mundo, comenzó su recorrido con dudas, pero fue ganando confianza a medida que avanzaba la jornada. Terminó con cinco birdies y dos bogeys, para una tarjeta de 68 golpes (-3), que lo sitúa en una posición inmejorable para buscar su primer top 5 en el Abierto Británico.
En contraste, Rory McIlroy —jugando en casa y con el respaldo masivo de la afición— dejó una tarjeta de altibajos, con cinco birdies y cuatro bogeys. Aunque mostró destellos de genialidad, como tres aproximaciones magistrales al green, también cometió errores desde el tee que lo mantuvieron lejos de los primeros puestos.
Los españoles Jon Rahm, Sergio García y Ángel Hidalgo terminaron con 70 golpes (-1), resultado que les permite mantenerse cerca de la pelea. Todos supieron manejar las condiciones complicadas del campo y siguen con opciones de cara a la segunda jornada.
El chileno Joaquín Niemann, líder del circuito LIV, también firmó una ronda de -1, mientras que el colombiano Nico Echavarría (+1) y el venezolano Jhonattan Vegas (+1) terminaron algo más rezagados. Echavarría, en su debut en el British, destacó con un eagle en el hoyo 5, aunque la irregularidad le costó algunos golpes.
El mexicano Carlos Ortiz fue una de las decepciones del día. Con 75 golpes (+4), tendrá que firmar una remontada importante el viernes si quiere superar el corte, fijado en los 70 mejores y empatados. Muy por debajo de su actuación en el Abierto de Estados Unidos, donde rozó la victoria, Ortiz tendrá poco margen de error en la segunda manga.
Otra de las grandes sorpresas fue el mal rendimiento del estadounidense Bryson DeChambeau, quien acabó con +7, lejos de sus aspiraciones. También Bruce Koepka (+4) tuvo una jornada para el olvido.
Uno de los momentos emotivos del día lo protagonizó el británico Lee Westwood, quien regresó a un grande tras tres años de ausencia debido a su participación en el LIV. A sus 52 años, y en su 28ª aparición en el Abierto Británico, firmó una respetable tarjeta de 69 golpes (-2), mostrándose competitivo y preciso.
Con 30 jugadores bajo par tras los primeros 18 hoyos y condiciones climáticas que seguirán marcando el ritmo del torneo, el Abierto Británico se perfila como una batalla abierta. Scheffler ha dado un paso firme hacia el liderato, mientras que McIlroy, pese a los tropiezos, aún conserva margen para resurgir ante su gente.
La emoción está servida en Portrush, donde aún queda mucho golf por delante hasta la jornada final del domingo.