Ryan O’Hearn vivió este martes la mejor noche de su carrera y escribió una página inolvidable en la historia de los Pittsburgh Pirates. El inicialista conectó tres cuadrangulares, remolcó un récord de 10 carreras para la franquicia y lideró la contundente victoria 12-4 sobre los Atlanta Braves.
La actuación del veterano de 32 años quedará entre las más memorables de las Grandes Ligas. O’Hearn impulsó 10 de las 12 anotaciones de Pittsburgh, estableciendo una nueva marca del equipo y convirtiéndose en apenas el jugador número 18 en la historia de la MLB que alcanza las 10 carreras remolcadas en un solo encuentro.
El festival ofensivo comenzó desde su primer turno al bate. Frente al abridor Hurston Waldrep, desapareció la pelota con las bases llenas para un grand slam que marcó el rumbo del partido. Más tarde, en la tercera entrada, volvió a castigar al derecho de Atlanta con un jonrón de tres carreras que amplió la ventaja de los Pirates.
La joya de la noche llegó en el sexto episodio, cuando conectó su tercer cuadrangular del encuentro frente al relevista Connor Thomas. Además de completar su primer juego de tres vuelacercas en cualquier nivel del béisbol, ese batazo representó el jonrón número 100 de su carrera y el 16 de la presente temporada, estableciendo una nueva marca personal.
O’Hearn incluso tuvo la oportunidad de hacer aún más historia en el octavo inning. Con otra aparición al plato podía buscar un cuarto jonrón y las carreras impulsadas 11 y 12, cifras que habrían igualado el récord de las Grandes Ligas en un solo partido. Sin embargo, el jugador de posición Jorge Mateo, utilizado como lanzador por Atlanta, logró limitarlo a un sencillo.
«Nunca antes había conectado tres jonrones en un juego en ningún nivel. Es bastante increíble», expresó O’Hearn al finalizar el compromiso.
La histórica actuación también rompió una marca que había permanecido intacta durante más de ocho décadas. El récord anterior de carreras impulsadas en un partido para los Pirates era de nueve, establecido por Johnny Rizzo el 30 de mayo de 1939.
El gran momento ofensivo de O’Hearn no parece ser una casualidad. Este fue apenas el cuarto juego de múltiples cuadrangulares en sus nueve temporadas en las Grandes Ligas, aunque dos de ellos han llegado en las últimas dos semanas. El pasado 28 de junio también disparó dos jonrones frente a los Cincinnati Reds.
Tras llegar a Pittsburgh con un contrato de dos años y 29 millones de dólares durante el receso de temporada, el primera base está disfrutando del mejor año de su trayectoria. En la campaña batea para .293 de promedio, con porcentaje de embasarse de .351 y slugging de .500, además de acumular 16 jonrones y 61 carreras impulsadas en 319 apariciones al plato.
Con una actuación que quedará grabada en la memoria de los aficionados de Pittsburgh, Ryan O’Hearn confirmó que atraviesa el mejor momento de su carrera y protagonizó una de las exhibiciones ofensivas más impresionantes que se recuerdan en la historia reciente de las Grandes Ligas.