Ricky Rubio vuelve a casa. Tras un año de parón por motivos de salud mental y tras haber finalizado contrato con el Barça el pasado 30 de junio, el base catalán ha firmado por una temporada con el Club Joventut Badalona, el equipo en el que se formó y con el que inició una de las trayectorias más brillantes del baloncesto español e internacional.
A sus 34 años —cumplirá 35 en octubre—, el jugador de El Masnou pone así punto y seguido a una carrera cargada de éxitos, regresando 16 años después al Palau Olímpic, donde es considerado un ídolo y símbolo de una generación dorada. Con la camiseta verdinegra, Rubio conquistó una Copa del Rey, una Copa ULEB y una Eurocopa FIBA, y en 2005 se convirtió en el jugador más joven en debutar en la ACB con tan solo 14 años, once meses y 24 días.
El fichaje de Rubio por el Joventut cierra definitivamente una herida abierta desde 2009, cuando protagonizó un polémico traspaso al Barça que incluyó una demanda contra el club por considerar abusiva su cláusula de rescisión, fijada en 5,7 millones de euros. Su fichaje por el eterno rival dejó cicatrices en la afición del Olímpic, que lo recibió con abucheos en su primera visita como azulgrana. Sin embargo, el paso del tiempo ha suavizado tensiones y acercado posturas, hasta llegar al emotivo homenaje que recibió en marzo de 2024, ya como jugador del Barça, durante una visita a Badalona.
Durante su primera etapa en el Barça (2009-2011), Rubio levantó seis títulos, incluida una Euroliga, antes de dar el salto a la NBA, donde fue elegido en la quinta posición del draft de 2009. En sus 12 temporadas en la liga norteamericana, disputó 712 partidos con Minnesota Timberwolves, Utah Jazz, Phoenix Suns y Cleveland Cavaliers. Su visión de juego, liderazgo y carisma lo convirtieron en una figura admirada en todo el mundo, aunque su trayectoria también estuvo marcada por dos graves lesiones en la rodilla izquierda (2012 y 2021).
El 5 de agosto de 2023, en pleno contrato con Cleveland, Rubio decidió interrumpir su carrera por problemas de salud mental. Regresó en febrero de 2024 para cerrar la temporada con el Barça, pero no llegó a disputar ningún partido. Liberado por el club culé este verano, el base permaneció en silencio hasta el 5 de junio, cuando publicó un mensaje en redes sociales agradeciendo a quienes lo habían apoyado en los momentos más difíciles.
Rubio ha sido pieza clave en la etapa más exitosa de la selección española, con 157 internacionalidades y un palmarés brillante: un oro mundial (2019), una plata olímpica (2008), un bronce olímpico (2016), dos oros europeos (2009 y 2011) y dos bronces europeos (2013 y 2017).
Más allá de las pistas, ha demostrado un fuerte compromiso social. En 2018 fundó la Fundación Ricky Rubio, enfocada en ayudar a niños en situación de vulnerabilidad y en la lucha contra el cáncer, enfermedad que marcó su vida tras la muerte de su madre en 2016. Ha producido documentales, mejorado infraestructuras hospitalarias y en 2021 recibió el premio NBA Cares Community Assist por su labor solidaria.
La vuelta de Ricky Rubio al Joventut es mucho más que un fichaje. Es un acto simbólico, una reconciliación con sus orígenes y, probablemente, el epílogo de una carrera excepcional. En Badalona lo esperan con los brazos abiertos y la ilusión de volver a disfrutar del talento de uno de los grandes nombres del baloncesto español.
«Volver a donde todo empezó es cerrar un círculo», escribió recientemente en redes. El Olímpic ya se prepara para volver a vibrar con su ídolo.