BOSTON — El bateador emergente Ceddanne Rafaela fue el héroe del encuentro al conectar un sencillo dentro del cuadro productor de dos carreras en la séptima entrada, con el que los Medias Rojas de Boston vencieron 8-6 a los Tigres de Detroit en el tradicional juego del Día de los Patriotas.
El batazo de Rafaela ante el relevista Tyler Holton cambió por completo el rumbo del partido, colocando a Boston arriba 5-3 en ese momento clave del encuentro. La jugada incluyó además una secuencia caótica en las bases: Rafaela avanzó a segunda tras un tiro al plato que retiró a un corredor, llegó a tercera con un lanzamiento descontrolado y finalmente anotó gracias a un sencillo de Carlos Narváez.
El juego, celebrado en paralelo al Maratón de Boston, tuvo un ambiente especial en el Fenway Park, donde los Medias Rojas vistieron uniformes blancos con la palabra “Boston”, en homenaje a la ciudad tras los atentados del maratón de 2013.
El dominicano Isiah Kiner-Falefa también aportó ofensiva clave con un sencillo de dos carreras, ayudando a romper una racha de dos derrotas consecutivas para los Red Sox.
Por Detroit, los Tigres llegaron a tomar ventaja 3-2 en la sexta entrada con un imparable productor de Jahmai Jones, quien entró como bateador emergente. Sin embargo, Boston respondió rápidamente en la parte baja del mismo inning con un sencillo de Roman Anthony para empatar el marcador.
En el montículo, el abridor de Boston, Sonny Gray, abandonó el juego en la tercera entrada debido a una contractura en el tendón de la corva derecha, tras permitir una carrera y tres hits en 2 2/3 episodios.
Por Detroit, Jack Flaherty tuvo una salida complicada, trabajando apenas 3 1/3 entradas en las que toleró dos carreras sucias, tres hits, seis bases por bolas y tres ponches.
El relevo de Boston fue determinante: Garrett Whitlock se llevó la victoria tras lanzar una entrada perfecta, mientras que Aroldis Chapman cerró el juego consiguiendo los últimos dos outs para su cuarto salvamento de la temporada.
Con este triunfo, los Medias Rojas no solo dividieron la serie de cuatro juegos, sino que además enviaron un mensaje de resistencia en una jornada cargada de simbolismo para la ciudad de Boston.