La confirmación de que la selección de República Dominicana para el próximo Clásico Mundial de Béisbol disputará dos partidos en el país ha generado entusiasmo inmediato entre los fanáticos y dentro de la propia organización. Tanto Albert Pujols, dirigente del conjunto, como Nelson Cruz, gerente general, subrayaron la importancia histórica del evento y el impacto que tendrá en la afición dominicana.
Pujols destacó que estos encuentros —programados para el 3 y 4 de marzo del próximo año en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, frente a los Tigres de Detroit— representan una oportunidad única para los jugadores y el público.
“Nunca tuve la oportunidad de ponerme la camiseta de la República Dominicana y jugar en mi país, así que para muchos de ellos esto es motivo de alegría; creo que es una gran oportunidad para la fanaticada”, expresó el extoletero.
En la misma línea se manifestó Nelson Cruz, quien aseguró que la noticia ha elevado significativamente las expectativas dentro y fuera del equipo.
“Las expectativas de todos los jugadores han aumentado al saber que se va a jugar en Dominicana. He recibido muchas llamadas de parte de ellos mostrando interés, y lo mismo ocurre con la fanaticada”, afirmó el gerente general, calificando el evento como “histórico”.
En medio del entusiasmo, Pujols confirmó que ni Emilio Bonifacio ni Robinson Canó formarán parte del roster dominicano. La decisión, explicó, responde estrictamente a criterios competitivos.
“Yo no voy a llevar a un Emilio Bonifacio a ocupar un puesto del roster cuando podemos llevar a un pelotero que nos pueda ayudar”, sostuvo Pujols, reiterando que la selección debe priorizar a jugadores que aporten al máximo nivel internacional.
El mismo razonamiento aplica para Robinson Canó. Pujols señaló que, aunque respeta profundamente la trayectoria de ambos veteranos, su tiempo en el equipo nacional “ya pasó”, y la responsabilidad del cuerpo técnico es organizar la plantilla más fuerte posible. Reconoció, además, que estas decisiones podrían generar críticas, pero insistió en que no constituyen una falta de respeto hacia dos figuras que considera cercanas.
El dirigente insistió en que la visión del conjunto es clara: apostar por la juventud y por un roster capaz de competir al más alto nivel. Con ese enfoque, el equipo buscará recapturar el espíritu de la histórica participación en 2013, cuando la escuadra dominicana ganó sus ocho partidos sin conocer la derrota.
La expectativa crece mientras se acerca la fecha. Los fanáticos dominicanos se preparan para presenciar, por primera vez en la historia, a su selección del Clásico Mundial jugar en casa, en un acontecimiento que promete marcar un antes y un después en el béisbol nacional.