Protestan en Ciudad de México contra la gentrificación impulsada por el Mundial 2026.

Un centenar de personas se manifestó este domingo en el sur de Ciudad de México para protestar contra los efectos de la gentrificación, la cual, según los manifestantes, se ha intensificado debido a la especulación inmobiliaria provocada por la cercanía del Mundial de Fútbol de 2026, que tendrá como sede a México, junto con Estados Unidos y Canadá.

La protesta se realizó en las inmediaciones del Estadio Azteca, uno de los recintos que albergará partidos del torneo internacional. Con pancartas que decían «Sin regulación no hay Mundial» y consignas como «¡Expropiación a especuladores!» y «¡Vivienda sí, Mundial no!», los manifestantes expresaron su rechazo a lo que consideran un proceso de desplazamiento de comunidades populares impulsado por intereses económicos relacionados con el evento deportivo.

Esta movilización se produce poco más de dos semanas después de otra protesta en los barrios céntricos de Roma y Condesa, zonas duramente afectadas por la subida de precios y la transformación urbana asociada a la gentrificación. Aquella manifestación terminó con destrozos, lo que generó atención mediática y presión sobre las autoridades.

El académico Álvaro Uribe, de 37 años, quien participó en la protesta, explicó que “este caso se da a raíz de un proceso de aceleración de la especulación inmobiliaria con motivo de la cercanía del Mundial del año siguiente”.

Ante la creciente presión social, el gobierno de Ciudad de México anunció el pasado miércoles una estrategia para combatir la gentrificación, la cual incluye una propuesta legislativa destinada a regular los precios de los alquileres. No obstante, la respuesta no ha convencido a muchos de los manifestantes.

“Realmente del gobierno ya no esperamos nada. Creo que podemos, más bien como trabajadores y como colectivo, conformar una sociedad más justa”, declaró Manuel Chávez, académico de 23 años y también participante en la movilización.

Además de la capital mexicana, las ciudades de Guadalajara y Monterrey también serán sede de partidos del Mundial, lo que ha generado preocupación por posibles efectos similares en sus respectivos mercados inmobiliarios.

El Mundial de Fútbol de 2026 se celebrará entre junio y julio, y se prevé que atraiga a cientos de miles de visitantes, lo que ha generado tanto expectativas económicas como temores sobre los efectos sociales y urbanos en las ciudades anfitrionas.

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