Profar y Alvarado, los únicos peloteros del roster de 40 suspendidos por dopaje en 2025.

El Programa Conjunto de Prevención y Tratamiento de Drogas de las Grandes Ligas (MLB) y la Asociación de Jugadores (MLBPA) dio a conocer su Reporte Anual 2025, un documento que confirma que solo dos peloteros pertenecientes a rosters de 40 hombres dieron positivo en pruebas antidopaje durante el ciclo comprendido entre la temporada baja 2024-2025 y la conclusión de la Serie Mundial de 2025: el curazoleño Jurickson Profar (Bravos de Atlanta) y el venezolano José Alvarado (Filis de Filadelfia).

El informe, que analiza la salud del deporte respecto al uso de sustancias prohibidas, revela una combinación de cifras históricamente bajas en hallazgos adversos y un escrutinio cada vez más sofisticado dentro del sistema antidopaje.

Las Grandes Ligas realizaron 11,700 pruebas durante el periodo evaluado, una muestra del alcance del programa. De estas, 9,400 fueron pruebas de orina, procesadas en el laboratorio de UCLA bajo los estándares conjuntos de la MLB y la MLBPA.

El reporte destaca además un énfasis creciente en la detección de Hormona del Crecimiento Humano (hGH), una sustancia particularmente difícil de rastrear. Para ello, se recolectaron 2,300 muestras de sangre seca, un método que fortalece la capacidad del programa para identificar el uso de agentes de mejora del rendimiento de última generación.

A pesar del elevado volumen de análisis, el reporte registró únicamente dos hallazgos analíticos adversos que culminaron en sanciones. Las sustancias detectadas fueron:

  • Gonadotropina Coriónica Humana (hCG) en Jurickson Profar. Esta hormona, aunque natural, suele ser utilizada por atletas que buscan reactivar la producción de testosterona tras ciclos de esteroides anabólicos.
  • Testosterona en José Alvarado, uno de los esteroides androgénicos más conocidos por su impacto directo en fuerza y desarrollo muscular.

La cifra mínima de casos positivos puede interpretarse como un indicio de efectividad del programa disuasorio; sin embargo, especialistas advierten que los métodos de dopaje se vuelven cada vez más sofisticados, obligando a la MLB a mantener una estrategia en constante evolución.

Uno de los apartados más sensibles del informe es el de las Exenciones de Uso Terapéutico (TUE), autorizaciones que permiten a un jugador consumir sustancias prohibidas cuando existe una necesidad médica certificada.

En total se otorgaron 57 TUE, de las cuales:

  • 54 fueron por Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH),
  • 1 por hipertensión,
  • 1 por trastorno del sueño,
  • 1 por función hormonal.

El dato más llamativo es que más del 94% de las exenciones correspondieron a diagnósticos de TDAH. Estas autorizaciones permiten el uso de estimulantes como Adderall, sustancias que pueden mejorar la concentración y el estado de alerta, y que de otro modo estarían prohibidas.

La persistencia de un número tan alto de TUE para TDAH ha sido históricamente un tema de debate. Mientras la MLB asegura que se evalúan con rigor médico, críticos señalan la posibilidad de que algunos jugadores busquen obtener ventajas competitivas bajo el paraguas de una exención terapéutica.

El reporte de 2025 revela que, aunque el uso de sustancias prohibidas parece limitado dentro de las Grandes Ligas, la batalla contra el dopaje está lejos de concluir. El elevado número de pruebas, el énfasis en sustancias difíciles de detectar como la hGH y el persistente debate sobre las TUE muestran que la MLB continúa lidiando con un panorama complejo.

Con solo dos sanciones en un universo de miles de pruebas, el sistema antidopaje de las Grandes Ligas presenta resultados alentadores, pero también evidencia la necesidad de una revisión constante para mantenerse a la altura de los desafíos modernos del deporte profesional.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp