Los New York Mets continúan atravesando un complicado inicio de temporada, y ahora suman una nueva preocupación: la salud del dominicano Jorge Polanco, quien presenta molestias en la muñeca derecha que lo dejaron fuera de la alineación el viernes.
El problema surgió tras la derrota 2-1 del martes ante los Los Angeles Dodgers, en un juego donde Polanco se fue de 4-0 con dos ponches. Aunque inicialmente no le dio importancia a la dolencia, la falta de mejoría obligó al equipo a realizarle una resonancia magnética, cuyos resultados aún están pendientes.
El dirigente venezolano Carlos Mendoza explicó que, si bien el jugador había mostrado avances en la bursitis del tendón de Aquiles izquierdo que arrastra desde el inicio de la campaña, la nueva molestia en la muñeca complica su panorama inmediato.
“Pensábamos que iba en la dirección correcta con el pie, lo cual es cierto, pero ahora surgió esto”, señaló Mendoza, quien no descartó la posibilidad de enviar al infielder a la lista de lesionados si la inflamación persiste.
Polanco, quien firmó un contrato de dos años y 40 millones de dólares en la temporada baja, ha tenido un arranque discreto con línea ofensiva de .179/.246/.286 en sus primeros 14 encuentros. Su presencia en el corazón del orden ofensivo es clave para unos Mets que atraviesan una racha negativa de ocho derrotas consecutivas.
La situación se agrava debido a otras bajas importantes en la alineación, incluyendo la del estelar Juan Soto, además de Jared Young. A esto se suma el bajo rendimiento ofensivo de figuras como Francisco Lindor, Bo Bichette, Marcus Semien y Brett Baty.
Ante este panorama, Mendoza se vio obligado a mover sus piezas y colocó al prospecto Carson Benge como primer bate por primera vez en su carrera, en busca de reactivar una ofensiva que apenas ha producido 12 carreras durante la mala racha del equipo.
Mientras tanto, hay una luz de esperanza en la posible reaparición de Soto, quien podría regresar el 21 de abril cuando los Mets reciban a los Minnesota Twins. El jardinero dominicano, que bateaba para .355 antes de su lesión en la pantorrilla derecha, ha mostrado avances positivos en su recuperación.
Con múltiples frentes abiertos, los Mets enfrentan un momento crítico en la temporada, donde la salud de sus figuras y la respuesta ofensiva serán determinantes para revertir el rumbo.