Pittsburgh, EE.UU. — En una movida histórica para la franquicia, los Pittsburgh Pirates han asegurado a una de sus jóvenes estrellas al alcanzar un acuerdo de nueve años y 140 millones de dólares con el campocorto Konnor Griffin, contrato que podría ascender hasta los 150 millones en incentivos.
El pacto, anunciado la madrugada del miércoles, se convierte en el más grande en la historia del club y llega apenas días después del debut del jugador en las Grandes Ligas, consolidando la apuesta de la organización por su talento a largo plazo.
“Firmar a Konnor es un compromiso significativo con este equipo, esta ciudad y nuestros aficionados”, expresó el propietario Bob Nutting en un comunicado oficial. “Refleja nuestra creencia en Konnor, en el club de esta temporada y en el futuro de la organización”.
Seleccionado en la novena posición global del draft amateur de 2024, Griffin ha tenido un ascenso vertiginoso dentro del sistema de ligas menores de Pittsburgh. En ese trayecto, registró un impresionante promedio de bateo de .333, junto a 21 jonrones, 94 carreras impulsadas y 65 bases robadas, cifras que lo posicionaron como una de las promesas más completas del béisbol.
Aunque fue uno de los últimos jugadores descartados en los entrenamientos primaverales, su paso por Triple-A Indianápolis fue breve, dejando claro que estaba listo para el siguiente nivel.
El joven de 19 años no tardó en demostrar su valía en el máximo nivel. En su debut ante Baltimore, conectó un doble productor en su primer turno al bate. Posteriormente, aportó dos imparables —incluyendo un sencillo de dos carreras— en la victoria 7-1 sobre San Diego, contribuyendo a una racha positiva del equipo, que suma seis triunfos en sus últimos siete encuentros.
Más allá de sus números, Griffin ha llamado la atención dentro del clubhouse por su madurez y su versatilidad en el terreno, cualidades que han reforzado la decisión de la directiva de convertirlo en la piedra angular del proyecto.
Con este acuerdo, los Pittsburgh Pirates no solo aseguran a una de sus mayores promesas, sino que envían un mensaje claro: el futuro de la franquicia ya tiene nombre y apellido.