La posibilidad de un inesperado regreso de Philip Rivers a la NFL tomó fuerza este lunes, luego de que múltiples reportes indicaran que el histórico mariscal de campo entrenará con los Indianapolis Colts en medio de la grave crisis de lesiones que atraviesa la franquicia.
Según información de Mike Garafolo e Ian Rapoport (NFL Network), Rivers —ocho veces seleccionado al Pro Bowl y retirado desde hace cinco años— trabajará con el equipo este martes. La directiva de Indianápolis incluso contemplaría inicialmente incorporarlo al equipo de prácticas mientras evalúan su estado físico.
La llamada de los Colts al veterano pasador se habría producido tras la lesión de tendón de Aquiles que dejó fuera por el resto de la temporada a Daniel Jones, su quarterback titular. Rivers, quien celebró este lunes su cumpleaños número 44 y ya es abuelo, aún no decide si está dispuesto a regresar a los emparrillados, de acuerdo con una fuente consultada por Adam Schefter (ESPN).
La situación en la posición de mariscal se volvió especialmente delicada el domingo, cuando Riley Leonard —quien entró en lugar de Jones— sufrió una distensión de ligamento en la rodilla. El novato está catalogado como “semana a semana” y su participación en el duelo de la semana 15 frente a los Seattle Seahawks es incierta.
A esto se suma la ausencia prolongada de Anthony Richardson. El exseleccionado en cuarta posición global sigue sin recibir autorización médica para volver a jugar, tras la cirugía de octubre para reparar una fractura del hueso orbital. Richardson fue el suplente de Jones durante los primeros cinco partidos de la campaña.
Con todas sus opciones debilitadas, los Colts —que iniciaron la temporada con un sólido 8-2— encaran una crisis ofensiva tras tres derrotas consecutivas que los sacaron del liderato de la AFC Sur.
Rivers conoce bien al equipo y al sistema. Su única temporada con los Colts, en 2020, dejó un récord de 11-5 y un boleto a los playoffs. Antes había pasado 16 campañas con los Chargers, donde lideró la NFL en yardas por pase en 2010 y en porcentaje de pases completos en 2013.
En una carrera de 240 titularidades, el egresado de NC State acumuló 63,440 yardas aéreas y 421 touchdowns, además de un récord de 134-106. Su retiro en 2021 lo llevó a convertirse en entrenador de preparatoria, labor que ha desempeñado durante los últimos cinco años.
La pregunta ahora es si Rivers, alejado de la NFL desde hace cuatro temporadas, se siente física y mentalmente preparado para asumir la responsabilidad de salvar la campaña de unos Colts que aún mantienen esperanzas de playoffs.
La respuesta podría conocerse en las próximas horas, cuando el veterano complete su entrenamiento con el equipo. Una decisión que, de concretarse, sería uno de los regresos más llamativos de los últimos años en la liga.