David Peterson brilló desde la lomita y los Mets respondieron en ofensiva para asegurar una valiosa victoria 3-2 sobre los Cerveceros, llevándose la serie en casa y dando señales de vida en medio de semanas irregulares.
El zurdo trabajó con autoridad durante 6 entradas y dos tercios, permitiendo solo dos carreras (una limpia) y cinco hits, mientras ponchaba a cuatro. Fue su mejor salida en semanas, cortando una mala racha personal y colectiva en la rotación de Nueva York.
Peterson (6-4) corrigió problemas mecánicos que lo habían afectado en sus últimas salidas y recuperó la confianza del cuerpo técnico. “Pude mantener la bola baja y hacer que buscaran el contacto débil. Eso cambió el juego”, comentó tras el triunfo.
La ofensiva fue liderada por Brandon Nimmo, quien conectó su segundo cuadrangular en noches consecutivas. Pete Alonso trajo una con doblete al izquierdo, mientras que Juan Soto impulsó la carrera clave con sencillo en el sexto inning, rompiendo el empate.
En la recta final, el bullpen se comportó a la altura. Ryne Stanek lanzó un séptimo impecable y Edwin Díaz cerró con categoría para lograr su salvamento número 18 de la temporada.
Con este resultado, los Mets ganan su primera serie desde mediados de junio y se ilusionan con retomar la pelea en la División Este y en la carrera por el Comodín. El impulso llega justo antes de una esperada edición del Subway Series ante los Yankees.
Peterson, por su parte, da un golpe sobre la mesa para quedarse en la rotación. En un staff que ha sido golpeado por inconsistencias, su actuación llegó en el momento justo.