San Diego extiende su gran momento con cinco victorias consecutivas y deja en el camino a Milwaukee, líder de las Grandes Ligas.
Los Padres de San Diego siguen pisando fuerte en la recta decisiva de la temporada. El conjunto californiano necesitó 11 entradas, remontadas y mucha sangre fría para derrotar este miércoles 4-3 a los Cerveceros de Milwaukee, líderes de las Grandes Ligas, y completar una barrida de tres partidos.
La victoria fue especialmente significativa para San Diego, que atraviesa uno de sus mejores momentos del año. Los Padres han ganado cinco juegos consecutivos y 15 de sus últimos 19, una racha que los ha colocado en el segundo puesto de la pelea por los comodines de la Liga Nacional, por delante de Arizona y Filadelfia.
El desenlace llegó en la undécima entrada. Milwaukee tomó la ventaja cuando el dominicano Gary Sánchez conectó un doble productor frente al relevista cubano Adrián Morejón, poniendo a los Cerveceros arriba 3-2.
Pero los Padres no estaban dispuestos a dejar escapar la serie.
Jackson Merrill respondió con un elevado de sacrificio ante el venezolano Antonio Senzatela que permitió a Jake Cronenworth, corredor automático, anotar la carrera del empate. Poco después, Sun-Mung Song se robó la segunda base y dejó el escenario preparado para el batazo decisivo.
Con dos outs, el dominicano Luis Campusano apareció en el momento perfecto. El receptor conectó un sencillo hacia el jardín derecho, aprovechando la banda contraria, y Song emprendió el camino hacia el plato.
El tiro de Luis Lara llegó alto y Song se lanzó de cabeza para completar la remontada y darle a San Diego una dramática victoria.
Los Padres también habían encontrado la forma de igualar el encuentro en la octava entrada. Con dos outs, Fernando Tatis Jr. mostró su velocidad al correr desde la segunda base y anotar gracias a un sencillo dentro del cuadro de Cronenworth.
Con esta victoria, San Diego no solo barrió a uno de los equipos más sólidos de la temporada, sino que también confirmó que llega con fuerza a la pelea por la postemporada.
Los Padres están calientes, y Milwaukee acaba de comprobarlo de la manera más dolorosa: en 11 entradas y con una remontada que parecía imposible.