La estrella japonesa de los Dodgers de Los Ángeles, Shohei Ohtani, ha salido al paso de una demanda legal en su contra, negando haber interferido en un multimillonario proyecto inmobiliario en Hawái y alegando, en cambio, haber sido víctima del uso indebido de su imagen y nombre sin autorización.
A través de una moción presentada ante la Corte de Circuito de Hawái, los abogados de Ohtani y su agente, Nez Balelo, pidieron desestimar la demanda presentada el pasado 8 de agosto por el desarrollador Kevin J. Hayes Sr., la corredora Tomoko Matsumoto, y las entidades West Point Investment Corp. y Hapuna Estates Property Owners.
Los demandantes acusan a Ohtani y Balelo de haber influido en su exclusión de un proyecto de desarrollo de viviendas de lujo valorado en 240 millones de dólares, ubicado en la prestigiosa zona costera de Hapuna, en la Isla Grande de Hawái, dentro del complejo Mauna Kea Resort.
En la moción, el equipo legal del tres veces Jugador Más Valioso (MVP) de las Grandes Ligas sostiene que Ohtani fue en realidad una víctima de violaciones a sus derechos de imagen (Name, Image, and Likeness – NIL). Según la defensa, los demandantes habrían utilizado sin autorización su nombre y fotografías para atraer atención y tráfico a un sitio web que promocionaba un proyecto inmobiliario paralelo, distinto al inicialmente pactado.
“Actuaron de forma egoísta y sin autorización, buscando beneficiarse de su cercanía con el jugador de béisbol más famoso del mundo”, afirmaron los representantes legales en los documentos judiciales.
Balelo, como agente de Ohtani, habría simplemente cumplido con su obligación de proteger los intereses de su cliente, advirtiendo sobre posibles acciones legales debido a la apropiación no autorizada de su imagen.
La empresa Kingsbarn Realty Capital, principal inversionista en el proyecto inmobiliario, también ha rechazado la demanda, tildándola de «completamente frívola y carente de mérito».
La defensa de Ohtani considera la demanda como un intento desesperado por parte de los demandantes de ocultar sus propios errores y desviar la atención de la verdadera controversia: la utilización indebida de la imagen del jugador sin contar con su consentimiento.
“Esta demanda frívola no es más que un intento desesperado de los demandantes por desviar la atención de sus propios fracasos y de la evidente apropiación indebida de los derechos de Ohtani”, aseguraron los abogados del pelotero.
Por su parte, los demandantes sostienen que fueron removidos del proyecto por Kingsbarn tras presuntas presiones por parte de Ohtani y su representante, lo que —según su versión— constituye un abuso de poder, interferencia contractual y enriquecimiento injusto.
Sin embargo, según documentos judiciales presentados por la defensa, los demandantes solo contaban con una participación minoritaria limitada que les permitía usar el nombre e imagen de Ohtani únicamente dentro de un acuerdo de patrocinio, suscrito en 2023. La promoción de un desarrollo distinto al originalmente autorizado habría roto ese marco legal, según alega la defensa.
Hasta el momento, los abogados de Hayes y Matsumoto no han emitido declaraciones públicas tras la moción de desestimación presentada por el equipo legal de Ohtani.