El Mundial de 2026 ha desafiado todos los pronósticos y, a juicio de la cronista deportiva Nayeli Díaz, será recordado como una de las ediciones más impredecibles de la historia. Con la segunda semifinal entre Argentina e Inglaterra en el horizonte y España ya instalada en la final, la analista repasó en el programa Mirada Femenina las claves de un torneo que ha estado marcado por las sorpresas, las revelaciones y la renovación del fútbol mundial.
Desde el inicio, la Copa del Mundo rompió esquemas. Por primera vez participaron 48 selecciones y el torneo fue organizado de manera conjunta por Estados Unidos, Canadá y México. Paradójicamente, los tres países anfitriones quedaron eliminados en la fase de grupos, un hecho que, para Díaz, refleja el crecimiento competitivo de selecciones que antes parecían estar un escalón por debajo de las grandes potencias.
Uno de los grandes protagonistas de esa transformación fue África. Cabo Verde, debutante absoluto en una Copa del Mundo, se convirtió en la sensación del campeonato tras empatar con España y poner contra las cuerdas a Argentina. La actuación del conjunto africano sorprendió por el nivel mostrado, especialmente considerando el tamaño y la población del país.
La analista también destacó el desempeño de Ghana, otra selección africana que superó las expectativas, así como la brillante actuación del guardameta Bociña, quien estuvo muy cerca de establecer un récord de imbatibilidad. Su historia personal, marcada por la presencia de su madre en uno de los partidos del torneo, terminó conquistando a los aficionados alrededor del mundo.
Mientras algunas selecciones emergían como protagonistas, otras firmaban una decepción histórica. Brasil, máximo ganador de la Copa del Mundo con cinco títulos, quedó eliminado en la fase de grupos, al igual que Portugal, que disputó el que todo apunta fue el último Mundial de Cristiano Ronaldo.
«Muchos esperaban una final entre Portugal y Argentina», comentó Díaz al analizar la temprana despedida del conjunto luso.
La primera semifinal también dejó un resultado inesperado. España derrotó 2-0 a Francia y neutralizó por completo a Kylian Mbappé, quien no logró marcar diferencias en el encuentro. Con esa victoria, la selección española aseguró su presencia en la final del domingo, mientras que Francia disputará el partido por el tercer lugar frente al perdedor del duelo entre argentinos e ingleses.
Toda la atención ahora se concentra en la segunda semifinal, un enfrentamiento que trasciende el fútbol por la historia deportiva y política que une a ambos países. La cronista recordó que el recuerdo de la «Mano de Dios» de Diego Maradona en el Mundial de México 1986 y las constantes referencias al conflicto de las Islas Malvinas han convertido este partido en uno de los más cargados de simbolismo.
En lo estrictamente futbolístico, Díaz anticipa un duelo muy equilibrado.
«Será un partido muy cerrado», afirmó, al considerar que Argentina llega respaldada por la experiencia de ser la vigente campeona del mundo y por el liderazgo de Lionel Messi, pieza fundamental en la producción ofensiva del equipo durante el torneo.
Sin embargo, advirtió que el conjunto albiceleste necesita repartir responsabilidades ofensivas y no depender exclusivamente de su capitán. En ese sentido, señaló que futbolistas como Ángel Di María y otros referentes deberán asumir un papel determinante si Argentina quiere avanzar a una nueva final.
Del otro lado estará una Inglaterra que combina juventud y talento, con figuras como Harry Kane y Jude Bellingham, ambos entre los máximos goleadores del campeonato y llamados a liderar el ataque europeo.
El ganador del compromiso enfrentará el domingo a España en una final que promete reunir a dos selecciones con amplia tradición mundialista. Para Díaz, cualquiera de los posibles enfrentamientos ofrecerá un espectáculo de primer nivel.
Además del atractivo deportivo, la posible final entre Argentina y España tendría un componente especial: podría representar la última Copa del Mundo de Lionel Messi frente a una nueva generación encabezada por Lamine Yamal. La imagen que se hizo viral en redes sociales, en la que un joven Messi aparece sosteniendo en brazos al entonces bebé Yamal durante una sesión fotográfica, ha añadido un elemento emotivo a esa posible definición.
Finalmente, la cronista también se refirió al crecimiento del fútbol dominicano. Aunque la selección nacional no logró clasificarse a la Copa del Mundo, considera que el progreso mostrado durante las eliminatorias confirma que el país está cada vez más cerca de competir en la máxima cita del fútbol.
«República Dominicana está creciendo bastante en el fútbol y yo sé que muy pronto nuestra selección podría estar por ahí», concluyó.