El regreso de Miguel Sanó a la alineación de las Estrellas Orientales no pudo ser más contundente. Tras casi un mes fuera por problemas estomacales y molestias en una pierna, el toletero reapareció el pasado martes retomando exactamente el ritmo demoledor que dejó el 5 de noviembre: poder descomunal y una frecuencia jonronera pocas veces vista en la pelota invernal dominicana.
En sus dos primeros partidos desde la reaparición, Sanó disparó tres imparables en ocho turnos, incluyendo dos cuadrangulares que elevaron su total a nueve en la temporada. Su liderato en este encasillado jamás estuvo en peligro durante su ausencia, gracias a la holgada ventaja construida en el inicio del torneo.
El poderoso bateador designado está a solo un jonrón de convertirse en el primer jugador que alcanza cifras dobles en vuelacercas desde la temporada 2011-12, cuando Carlos Peguero conectó 11 en 166 turnos.
Con apenas 16 partidos disputados, Sanó exhibe una línea ofensiva de .356/.435/.847, con 22 remolcadas, 15 anotadas y dos dobles, números que lo colocan entre los bateadores más productivos del circuito. Sin embargo, su ausencia prolongada lo dejó sin posibilidades de competir por el liderato de bateo o por el premio al Jugador Más Valioso, al acumular solo 69 apariciones al plato. Para ser elegible, necesitaría 66 más en los últimos 15 juegos de las Estrellas.
La explosividad de Sanó se refleja en un dato que lo coloca en territorio histórico: conecta un jonrón cada 6.5 turnos. De mantener ese ritmo, podría amenazar el récord absoluto de la LIDOM, los 17 cuadrangulares que Víctor Díaz impuso en la temporada 2008-09 con las Águilas Cibaeñas.
A las Estrellas les restan 15 partidos en el calendario regular. Sanó podría tomar alrededor de 60 turnos; a este ritmo, tendría margen suficiente para superar la mítica marca.
El inicialista ya fue reconocido como Jugador Más Valioso en las primeras dos semanas del campeonato, premio otorgado al jugador de posición más destacado del período.
A sus 32 años, el petromacorisano también ha dejado atrás sus mejores registros invernales. Superó sus cinco jonrones de la pasada temporada y sus 15 remolques del curso 2012-13, cuando debutó con apenas 19 años.
Sanó ha expresado abiertamente su deseo de regresar al béisbol organizado de los Estados Unidos tras su ausencia en 2025. Su carrera en MLB inició en 2015 con los Minnesota Twins, organización en la que permaneció hasta 2022. En 2024 regresó a Grandes Ligas con los Angels de Anaheim.
Aunque la LIDOM no se caracteriza por altas cifras de jonrones —el año pasado se conectaron 166 en 148 partidos (1.1 por juego)—, la producción ha aumentado esta campaña. Hasta el jueves se habían disparado 132 en 99 encuentros, para un promedio de 1.3 cuadrangulares por partido.
En medio de ese contexto, el poder de Miguel Sanó no solo destaca: está marcando la pauta de una temporada que podría ser recordada por una explosión histórica de batazos.