El gobierno de México anunció el adelanto de más de un mes en la fecha de cierre del ciclo escolar 2025-2026, una decisión que ha generado críticas de organizaciones civiles, empresarios y padres de familia, así como el rechazo de dos estados sede del Mundial de Norteamérica 2026.
El secretario de Educación, Mario Delgado, explicó que la medida responde tanto a la realización del torneo internacional como a la ola de calor que afecta a varios estados del país. Según el funcionario, las clases terminarán el 5 de junio, en lugar de la fecha originalmente prevista, lo que implica una reducción significativa del calendario escolar.
El Mundial 2026, que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá, se disputará del 11 de junio al 19 de julio. En territorio mexicano se celebrarán partidos en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El gobierno federal considera que el adelanto facilitaría la logística en las ciudades sede y atendería las condiciones climáticas extremas.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró posteriormente que el cambio aún no está definido. “No hay todavía un calendario definido”, afirmó en su conferencia de prensa diaria, señalando que la medida es una propuesta y que se revisará la fecha de regreso a clases para evitar afectaciones al aprendizaje de los estudiantes.
El nuevo calendario también contemplaría el inicio del próximo ciclo escolar el 31 de agosto, aunque esta fecha podría modificarse.
Rechazo en estados sede
Los estados de Jalisco y Nuevo León, donde se ubican Guadalajara y Monterrey, respectivamente, anunciaron que no adoptarán el calendario federal propuesto.
En Jalisco, el gobierno estatal informó que mantendrá el calendario vigente, que establece el fin de clases el 30 de junio. No obstante, se suspenderán actividades durante los días en que se celebren partidos en la ciudad para facilitar la logística y la movilidad.
Por su parte, en Nuevo León las clases concluirán el 19 de junio. Entre el 22 de junio y el 8 de julio se habilitarán talleres y campamentos deportivos para los estudiantes que deseen participar, según informó el gobernador Samuel García.
La decisión también ha generado preocupación entre padres de familia, quienes señalan que no fueron consultados y que el adelanto de las vacaciones —que se extenderían por casi tres meses— afectaría la organización familiar y el cuidado de los menores.
El centro de pensamiento México Evalúa advirtió que la medida impactaría a más de 23,4 millones de estudiantes y podría reducir el tiempo efectivo de aprendizaje, en un contexto de rezago educativo y desigualdades crecientes.
En tanto, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) calificó la decisión como “improvisada”, alertando que genera incertidumbre en la dinámica laboral y productiva del país.
Aunque el anuncio fue presentado inicialmente como un cambio en el calendario escolar, las autoridades federales han señalado que la propuesta continúa en revisión. El gobierno insiste en que la prioridad será equilibrar las necesidades derivadas del Mundial, las condiciones climáticas y el derecho de los estudiantes a recibir una educación completa.
El debate continúa abierto mientras se acerca el evento deportivo más importante del mundo, que volverá a colocar a México en el centro de la atención internacional.