Los Mets de Nueva York continúan realizando movimientos importantes en busca de fortalecer su roster para el resto de la temporada y este sábado tomaron una decisión que mezcla presente y futuro: la organización ascendió oficialmente al cotizado prospecto Jonah Tong y, al mismo tiempo, designó para asignación al veterano relevista Craig Kimbrel.
La franquicia neoyorquina apuesta ahora por el talento joven de Tong, considerado actualmente el mejor prospecto de pitcheo dentro del sistema de ligas menores del equipo. El derecho, de apenas 22 años, se unirá al club grande antes de la serie frente a los Marlins de Miami con la misión de aportar profundidad a un cuerpo monticular que ha necesitado ajustes constantes durante la campaña.
El ascenso de Tong ya comenzaba a tomar forma desde mediados de semana, cuando fue retirado de una apertura programada en Triple-A Syracuse, movimiento que generó especulaciones sobre un posible llamado a las Grandes Ligas.
Aunque sus números en Triple-A no han sido particularmente dominantes —registró efectividad de 5.68—, la gerencia de los Mets mantiene plena confianza en el potencial de su repertorio. Dentro de la organización entienden que posee las herramientas necesarias para convertirse en una pieza importante del staff en el futuro cercano.
Tong ya tuvo una breve experiencia en las mayores la temporada pasada, cuando realizó cinco aperturas y dejó efectividad de 7.71. Sin embargo, el cuerpo técnico considera que su desarrollo ha evolucionado significativamente desde entonces y ahora quieren evaluar cómo responde ante bateadores de élite en una nueva oportunidad.
Por el momento, los Mets no han definido cuál será exactamente el rol del joven lanzador. Existe la posibilidad de que sea utilizado como abridor o como relevista largo durante la serie ante Miami, dependiendo de las necesidades inmediatas del equipo y del estado actual del bullpen.
Mientras Tong recibe una nueva oportunidad, la decisión más llamativa fue la salida de Craig Kimbrel. El experimentado cerrador de 37 años no logró encontrar consistencia durante la temporada y terminó perdiendo su lugar en el roster tras varios problemas de control y efectividad.
Kimbrel dejó promedio de carreras limpias de 6.00 en 15 entradas lanzadas este año. Su situación se complicó aún más luego de una difícil presentación frente a los Nacionales de Washington, encuentro en el que permitió dos carreras limpias y volvió a evidenciar dificultades para dominar a los bateadores rivales.
La salida del veterano representa otro capítulo complicado en la recta final de una carrera que lo convirtió durante años en uno de los relevistas más dominantes de las Grandes Ligas.
Ahora, todas las miradas estarán sobre Jonah Tong, cuyo desempeño podría definir si está listo para consolidarse definitivamente en las Grandes Ligas o si aún necesitará más tiempo de desarrollo en ligas menores.