Lionel Messi volvió a demostrar que las leyendas no tienen fecha de vencimiento. A sus casi 39 años, el capitán de Argentina firmó una actuación inolvidable al marcar los tres goles en la victoria 3-0 sobre Argelia, resultado que le dio a la Albiceleste un debut soñado en el Mundial 2026.
La noche en el Arrowhead Stadium de Kansas City quedó marcada por otro capítulo histórico en la extraordinaria carrera del astro argentino. Con sus tres anotaciones, Messi alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo e igualó el récord histórico del alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia del torneo.
El encuentro también tuvo un significado especial porque convirtió a Messi en el primer futbolista en disputar seis Copas del Mundo, dos décadas después de su debut mundialista en Alemania 2006.
Argentina mostró su intención ofensiva desde el primer minuto. Incluso, Messi había enviado el balón al fondo de la red apenas a los cuatro minutos tras una asistencia de Lautaro Martínez, pero la acción fue anulada por fuera de juego. Poco después, el VAR también intervino para invalidar un gol de Argelia anotado por Fares Chaibi, evitando una sorpresa temprana para los campeones defensores.
La respuesta argentina llegó en el minuto 17. Rodrigo De Paul filtró un pase preciso entre líneas y Messi hizo lo que mejor sabe hacer: controló, se acomodó para su zurda y sacó un potente disparo que terminó en el ángulo. El gol desató la euforia de los más de 65 mil aficionados argentinos presentes en el estadio y provocó una emotiva reacción del propio capitán, quien no pudo contener las lágrimas.
Tras el descanso, Argentina mantuvo el control absoluto del partido. El segundo tanto llegó gracias a un error del portero Luca Zinade, quien no pudo controlar un remate lejano de Alexis Mac Allister. Atento como siempre, Messi apareció para empujar el balón a la red y seguir ampliando su legado.
La obra maestra quedó completada en el minuto 77. Desde la frontal del área, Messi definió con precisión quirúrgica para sellar su primer triplete en una Copa del Mundo y desatar una nueva celebración albiceleste.
«Sin palabras. Lo que diga yo está de más. Es increíble», expresó el seleccionador Lionel Scaloni tras el encuentro. «Lo viene haciendo desde hace 20 años y sigue transmitiendo algo único dentro y fuera de la cancha».
Además de alcanzar a Klose en la cima de los goleadores mundialistas, Messi llegó a 120 tantos con la selección argentina y disputó su partido número 200 con la camiseta nacional.
La vigente campeona del mundo inició así la defensa de su corona con una actuación convincente y con su máxima figura brillando como en sus mejores tiempos. Ahora, Argentina buscará asegurar su clasificación a la siguiente ronda cuando enfrente a Austria y Jordania en el Grupo J, mientras Messi tendrá nuevas oportunidades para convertirse en el máximo goleador histórico de los Mundiales en solitario.
Porque cuando parecía que ya no quedaban récords por romper, Lionel Messi volvió a demostrar que todavía tiene páginas por escribir en la historia del fútbol.