Kylian Mbappé llegó al Mundial de 2026 con la ilusión de conquistar su segunda Copa del Mundo y seguir ampliando un legado que ya lo ubica entre los grandes nombres de la historia del fútbol. Sin embargo, el sueño terminó antes de tiempo y ahora Francia solo aspira a despedirse del torneo con una victoria en el partido por el tercer lugar frente a Inglaterra.
Después de la derrota 2-0 ante España en las semifinales, el delantero francés deberá conformarse con luchar por un premio individual que, aunque prestigioso, difícilmente aliviará la frustración de quedarse fuera de la final. Mbappé comparte el liderato de la tabla de goleadores con Lionel Messi, ambos con ocho tantos, por lo que la Bota de Oro del torneo será uno de los grandes atractivos en el cierre de la participación francesa.
La historia recuerda inevitablemente lo ocurrido en Catar 2022, cuando el atacante del Real Madrid también ganó la Bota de Oro con ocho goles, superando por uno a Messi. Aquel reconocimiento, sin embargo, quedó en un segundo plano tras la consagración de Argentina como campeona del mundo.
En esta edición, el panorama vuelve a repetirse. Mientras Messi disputará la final frente a España en busca de un nuevo título con Argentina, Mbappé intentará despedirse del campeonato dejando otra marca en su impresionante registro goleador.
El seleccionador Didier Deschamps defendió la ambición de su principal figura por alcanzar ese reconocimiento.
«Que Mbappé tenga esos objetivos individuales me parece legítimo», afirmó el técnico francés, quien evitó confirmar si el delantero será titular ante Inglaterra, aunque aseguró que está disponible.
A pesar del desenlace, el rendimiento de Mbappé volvió a estar a la altura de las expectativas. Durante todo el campeonato lideró el ataque francés junto a Ousmane Dembélé y Michael Olise, formando una de las ofensivas más temidas del torneo.
Sin embargo, en semifinales Francia nunca encontró su mejor versión. España controló el partido desde el mediocampo y anuló gran parte del poder ofensivo de los franceses. Mbappé fue uno de los pocos que mantuvo el nivel competitivo, aunque no pudo evitar la eliminación.
Tras el encuentro, el propio delantero reconoció la superioridad del rival.
«Creo que no hicimos el partido que queríamos hacer, ni tácticamente, ni siquiera técnicamente, ni en el nivel global que ofrecimos. Y cuando no haces lo que se supone que debes hacer en una semifinal de Copa del Mundo, no ganas.»
Más allá del resultado colectivo, el torneo dejó nuevas cifras para la carrera del atacante de Bondy. Durante este Mundial superó el récord histórico de goles con la selección francesa y también alcanzó la barrera de los 100 partidos internacionales.
Con apenas 27 años, Mbappé suma ya 64 goles en 105 encuentros con Francia, números que reflejan una trayectoria extraordinaria y que lo mantienen muy cerca de otro objetivo histórico: igualar y superar a Lionel Messi entre los máximos goleadores de la historia de los Mundiales.
Actualmente, el argentino acumula 21 tantos en Copas del Mundo, apenas uno más que Mbappé, quien todavía tiene varios años por delante para seguir ampliando su legado.
Aun así, ninguna estadística parece compensar la oportunidad perdida de disputar otra final mundialista.
«Él habría preferido no marcar ningún gol y ganar la competición», reconoció su compañero Ibrahima Konaté al resumir el sentir del vestuario francés.
Con la vista puesta en el partido por el tercer lugar, Mbappé buscará despedirse del Mundial con una actuación que le permita conquistar una nueva Bota de Oro. Después llegará el momento de pensar en 2030, cuando el Mundial se dispute en España, Portugal y Marruecos. Con 31 años, el delantero francés tendrá una nueva oportunidad para perseguir el trofeo que más desea y convertir esta amarga eliminación en un capítulo más de una historia que todavía está lejos de terminar.