Las medallas pueden convertir a un atleta en referente nacional, pero para algunos el mayor desafío no termina en el podio. Ese ha sido el caso de Luisito Pie, uno de los taekwondistas más importantes en la historia de la República Dominicana, quien volvió a alzar la voz frente a los cuestionamientos sobre su identidad.
Medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y figura emblemática del deporte dominicano, Pie aseguró que durante años ha sido blanco de ataques racistas debido a sus raíces haitianas. Sin embargo, dejó claro que ninguna crítica cambiará quién es.
“He recibido muchos ataques racistas por mis raíces haitianas. A quienes cuestionan mi nacionalidad les respondo con respeto, pero con firmeza: soy dominicano. Y aunque a algunos les incomode, nada cambiará esa realidad”, expresó el atleta nacido en Bayaguana.
El debate resurgió durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde varios deportistas dominicanos volvieron a ser objeto de comentarios relacionados con el origen de sus familias, pese a representar con éxito al país.
Entre ellos figura Bernardo Pie, hermano de Luisito, quien conquistó la medalla de oro en la categoría de -74 kilogramos de taekwondo. También estuvieron los trillizos Andrea, Francesca y Paolo Pigozzi, nacidos en Boca Chica y de ascendencia italiana, quienes aportaron tres preseas doradas para la delegación nacional en esquí náutico.
Luisito aprovechó el momento para reafirmar el orgullo que siente por representar a la República Dominicana.
“Estoy orgulloso de lo que soy, no lo escondo ni lo niego; es parte de mí. Pero cuando hablen de mis logros deportivos, háganlo como lo que son: logros de un atleta dominicano que dedicó su vida a defender la bandera tricolor”, afirmó.
El extaekwondoísta también destacó que la identidad va mucho más allá del origen familiar o el color de la piel.
“Agradezco a Dios por haberme permitido nacer en esta tierra; si pudiera elegir, volvería a nacer en la República Dominicana una y mil veces. Un verdadero dominicano no se define por el color de piel, los apellidos o el origen de sus padres. Se define por amar esta tierra, levantar su bandera y trabajar por un país mejor”, agregó.
Bernardo Pie se sumó al mensaje tras conquistar el oro con una reflexión publicada en sus redes sociales: “Hay historias que solo entenderán quienes nunca dejaron de creer”.
Los hermanos Pigozzi también respondieron a las críticas que surgieron tras su destacada actuación. Andrea fue enfático al defender sus raíces y su vínculo con el país.
“Nosotros somos criados y nacidos aquí. Sabemos del ‘tigueraje’, aunque no somos de barrio, somos cien por ciento dominicanos”, expresó.
Mientras el debate vuelve a instalarse alrededor de algunos atletas, sus resultados continúan hablando por ellos. Gracias a actuaciones como las de los hermanos Pie y los Pigozzi, la República Dominicana se mantiene en el quinto lugar del medallero general de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, con 10 medallas de oro y un total de 57 preseas.
Más allá de las medallas, el mensaje de estos deportistas es claro: su compromiso con la bandera dominicana no depende de sus apellidos ni del origen de sus padres, sino de una vida dedicada a representar con orgullo al país en cada competencia.