Los Lakers cambian de manos por 12.000 millones de dólares.

La histórica franquicia de Los Ángeles pasa a manos de Josh Kushner y Bob Iger en la operación más cara de la historia de la NBA

Los Ángeles.– Los Ángeles Lakers, una de las franquicias más emblemáticas del deporte mundial, están a punto de comenzar una nueva era. El empresario Mark Walter alcanzó un acuerdo para vender el equipo a Josh Kushner y Bob Iger por 12.000 millones de dólares, en una operación que se convertiría en la venta más costosa jamás realizada por una franquicia de la NBA, según informó ESPN citando fuentes conocedoras del acuerdo.

La cifra impresiona no solo por su magnitud, sino también por la rapidez con la que se produjo la operación. Walter había adquirido el control de los Lakers por cerca de 10.000 millones de dólares menos de un año atrás, después de llegar a un acuerdo con la familia Buss, que había estado al frente de la organización desde 1979.

Ahora, el histórico equipo angelino vuelve a cambiar de propietario y queda en manos de dos empresarios con una fuerte presencia en los sectores de la tecnología, las inversiones y el entretenimiento.

Josh Kushner, fundador de Thrive Capital, y Bob Iger, reconocido ejecutivo y figura clave del mundo del entretenimiento, expresaron su entusiasmo por asumir el control de una de las marcas deportivas más reconocidas del planeta.

Ambos señalaron que se sienten profundamente honrados por la oportunidad y destacaron su respeto por el legado construido por Jerry y Jeanie Buss.

El mensaje de los nuevos propietarios apunta a mantener la grandeza de los Lakers y, al mismo tiempo, mirar hacia el futuro. Su objetivo será competir al máximo nivel y continuar fortaleciendo la relación entre el equipo, sus aficionados y la ciudad de Los Ángeles.

Para una franquicia acostumbrada a vivir bajo los reflectores, el desafío será enorme: mantener la competitividad deportiva mientras se protege una identidad construida durante décadas.

Para Mark Walter, la etapa como propietario de los Lakers termina con palabras de agradecimiento. El empresario aseguró que dirigir la franquicia fue uno de los grandes honores de su vida y destacó especialmente el vínculo entre el equipo y la comunidad angelina.

Más allá de la inversión económica, Walter puso el foco en los aficionados, los jugadores, el personal y una ciudad que considera a los Lakers parte de su propia identidad.

Su relación con la franquicia se remontaba a 2021, cuando controlaba el 21 % de las acciones y contaba con un derecho de tanteo sobre futuras ofertas de compra. Esa posición terminó siendo determinante cuando tuvo la oportunidad de adquirir el control del equipo el año pasado.

La historia de los Lakers no puede entenderse sin la familia Buss. En 1979, Jerry Buss compró la franquicia por 67,5 millones de dólares, dentro de un paquete que también incluía a los Los Angeles Kings de la NHL y el antiguo Los Angeles Forum.

A partir de entonces comenzó una de las etapas más exitosas en la historia del baloncesto profesional.

Tras la muerte de Jerry Buss en 2013, el control de la organización pasó a sus hijos, con Jeanie Buss como principal figura al frente de los Lakers.

Durante el período de la familia Buss, el equipo conquistó 11 de sus 17 campeonatos de la NBA, consolidándose como la franquicia más laureada de la liga durante ese lapso.

Los 12.000 millones de dólares que Kushner e Iger pagarían por los Lakers representan mucho más que el valor de una plantilla, un estadio o una organización deportiva. Son el reflejo del enorme peso comercial y cultural que tiene la franquicia.

Los Lakers son una marca global, con una historia marcada por leyendas, campeonatos, grandes rivalidades y generaciones de aficionados.

Ahora, esa historia entra en un nuevo capítulo. Kushner e Iger tendrán la responsabilidad de custodiar un legado construido durante décadas y, sobre todo, de mantener a los Lakers donde sus seguidores esperan verlos: compitiendo por el título y siendo protagonistas de la NBA.

La camiseta seguirá siendo la misma. El oro y el púrpura también. Pero en Los Ángeles comienza una nueva era.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp