El futuro del circuito LIV Golf ha quedado en entredicho tras la decisión del Public Investment Fund (PIF) de retirar su financiamiento al finalizar la temporada 2026, una medida que podría redefinir el panorama del golf profesional mundial.
Según un comunicado oficial enviado a la AFP, el fondo soberano saudita —principal respaldo económico del proyecto desde su creación en 2022— justificó la decisión al señalar que la inversión necesaria a largo plazo “ya no es compatible” con su estrategia actual. La noticia confirma reportes previos de medios estadounidenses y coloca al circuito en una situación de incertidumbre estructural.
Desde su irrupción, LIV Golf se posicionó como un rival directo del PGA Tour, rompiendo la hegemonía histórica del circuito estadounidense gracias a una agresiva inversión estimada en unos 5,000 millones de dólares. Ese capital permitió atraer a figuras de élite como Jon Rahm, Bryson DeChambeau y Phil Mickelson.
Sin embargo, el impacto mediático y la consolidación global del circuito han estado por debajo de las expectativas. Algunos jugadores destacados, como Brooks Koepka y Patrick Reed, ya han iniciado o contemplan un regreso al PGA Tour, lo que evidencia fisuras en el proyecto.
El director ejecutivo de LIV Golf, Scott O’Neil, aseguró que la temporada continuará “a toda máquina”, aunque reconoció que será necesario encontrar nuevas fuentes de financiamiento. Un eventual colapso del circuito no solo afectaría su estructura, sino también las carreras y contratos de sus principales figuras, muchas de las cuales abandonaron el PGA Tour en medio de fuertes tensiones regulatorias.
Desde el PGA Tour, su director ejecutivo Brian Rolapp recordó que existen normas que fueron violadas por quienes migraron al circuito saudita, lo que podría traducirse en sanciones en caso de retorno.
En el plano político, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró a favor de una reunificación del golf de élite. “Quiero ver a los mejores enfrentarse entre sí”, afirmó, mencionando posibles duelos entre Rory McIlroy, DeChambeau, Rahm y Scottie Scheffler.
A corto plazo, LIV Golf mantiene su calendario activo, con próximos eventos en Estados Unidos, Corea del Sur, España e Inglaterra. No obstante, ya se han producido ajustes, como el aplazamiento de un torneo previsto en Nueva Orleans.
La decisión del PIF también se enmarca en un contexto geopolítico y económico complejo. Las tensiones en Medio Oriente, particularmente el conflicto que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, han impactado la estabilidad regional y las prioridades de inversión sauditas. A esto se suman presiones internas derivadas de la caída prolongada de los precios del petróleo, lo que ha reducido ingresos y aumentado el gasto deficitario del reino.
Así, el retiro del financiamiento no solo representa un golpe para LIV Golf, sino que podría marcar el inicio de una reconfiguración profunda en el golf profesional, con la posibilidad de una eventual reunificación bajo el PGA Tour o el surgimiento de nuevos modelos competitivos.