El receptor panameño no tiene restricciones de su organización y destaca el sistema ABS y los consejos de Yadier Molina para seguir creciendo en el béisbol.
Leo Bernal está dispuesto a jugar toda la temporada de béisbol invernal dominicano, siempre que su condición física se lo permita. El receptor panameño aseguró que no tiene restricciones de tiempo por parte de su organización, una noticia positiva para el equipo que cuenta con sus servicios en la Lidom.
“Hasta que el cuerpo diga”, expresó Bernal a Diario Libre al referirse a su permanencia en el torneo, dejando claro que su intención es aprovechar al máximo la oportunidad de competir en la pelota dominicana.
El jugador inició la jornada del martes con promedio de bateo de .222 en sus primeros tres encuentros de la campaña. En su actuación más reciente en las ligas menores, registró una línea ofensiva de .284/.333/.474, con cinco cuadrangulares y 21 carreras remolcadas.
Más allá de su participación en el terreno, Bernal también valoró la incorporación del sistema automatizado de bolas y strikes (ABS) a la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana, una tecnología que conoce por su experiencia en las ligas menores.
A su juicio, la implementación de esta herramienta representa un paso hacia la modernización del campeonato y demuestra la disposición de la Lidom de incorporar recursos utilizados en las Grandes Ligas. Su presencia también abre una nueva etapa en la forma de evaluar los lanzamientos y fortalece la adaptación del torneo a las tendencias actuales del béisbol.
Bernal también tiene la oportunidad de aprender de una de las figuras más reconocidas en la historia reciente de la receptoría: el puertorriqueño Yadier Molina, con quien comparte organización en los Cardenales de San Luis.
Lo que comenzó como la admiración de un niño por un jugador de Grandes Ligas se ha convertido en una oportunidad para recibir orientación directa de un veterano que conoce las exigencias de la posición.
El receptor panameño describió a Molina como un hombre de béisbol dispuesto a transmitir sus conocimientos y destacó la apertura del exjugador para conversar sobre distintos aspectos del juego y ofrecerle consejos útiles para su desarrollo.
Para Bernal, esa cercanía representa un valor añadido en su formación, especialmente en una posición que exige lectura del juego, liderazgo y una comunicación constante con los lanzadores.
Sin una fecha definida para abandonar el torneo y con la posibilidad de seguir aprendiendo de referentes como Molina, Bernal afronta su participación en la Lidom con la intención de mantenerse en competencia mientras su cuerpo responda.
Su permanencia podría convertirse en un aporte importante para su equipo durante una campaña en la que cada partido cuenta. Por ahora, el receptor tiene clara su prioridad: seguir detrás del plato, aportar con el bate y aprovechar cada oportunidad que le ofrezca el béisbol dominicano.