La victoria de Haití sobre Brasil que casi nadie recuerda.

Cuando se habla de enfrentamientos entre Haití y Brasil, la historia parece estar escrita de antemano. La poderosa Canarinha domina ampliamente el historial con goleadas que reflejan la diferencia de tradición y recursos entre ambas selecciones. Sin embargo, existe una página poco conocida que desafía esa narrativa y que aún hoy llena de orgullo al fútbol haitiano.

Fue el 8 de junio de 1999, en Trinidad y Tobago. En el estadio Dr. João Havelange Centre of Excellence, Haití protagonizó una de las mayores sorpresas de su historia al derrotar 4-3 a Brasil en la fase final de la Copa del Caribe.

Aunque el resultado figura en algunas bases de datos, los detalles del encuentro se han ido perdiendo con el paso del tiempo. Las referencias son escasas y las versiones sobre cómo se desarrolló el partido presentan diferencias. Lo que nadie discute es el marcador final: Haití venció a Brasil.

La hazaña resulta aún más llamativa porque son muy pocos los aficionados que conocen este episodio. En la mayoría de los registros estadísticos solo aparecen tres enfrentamientos entre ambas selecciones: los amistosos de 1974 y 2004, además del duelo de la Copa América Centenario de 2016. Todos terminaron con contundentes triunfos brasileños.

Sin embargo, aquella tarde de junio de 1999 fue distinta.

Brasil participaba en la Copa del Caribe como selección invitada. La Confederación Brasileña de Fútbol aceptó la invitación, pero decidió enviar un equipo compuesto principalmente por jóvenes promesas de categorías inferiores. No estaban las grandes figuras que años después conquistarían el Mundial de 2002, como Ronaldo, Rivaldo, Cafú o Roberto Carlos.

Aun así, el plantel brasileño contaba con jugadores que posteriormente desarrollarían carreras importantes, entre ellos Luisão, Edu Dracena, Fábio Rochemback y Ewerthon.

Para los jóvenes brasileños, la experiencia no fue sencilla. Juliano Vicentini, quien formó parte de aquel equipo y hoy trabaja en las categorías inferiores del Red Bull Bragantino, recordó años después el impacto que le causó enfrentar a la selección haitiana.

“Lo que me sorprendió era su fuerza física. Estábamos jugando contra una selección absoluta. Eran más fuertes, más adultos y más rápidos que nosotros”, comentó en una entrevista concedida a TV Globo.

Haití aprovechó la oportunidad histórica. Con determinación y valentía, derrotó 4-3 al gigante sudamericano y avanzó a las semifinales del torneo. Allí su camino terminó ante Trinidad y Tobago, que acabaría proclamándose campeón de la competición.

Más de dos décadas después, aquella victoria sigue siendo uno de los mayores logros del fútbol haitiano. Una historia que permanece escondida entre archivos y estadísticas, pero que adquiere nueva relevancia ahora que los Granaderos vuelven a encontrarse con Brasil en la Copa Mundial de la FIFA 2026.

La comunidad haitiana, especialmente la radicada en Miami, vive con enorme emoción este regreso a la máxima cita del fútbol mundial, 52 años después de su primera participación.

Gómez Don Laleau, fundador del club Little Haiti FC y uno de los más apasionados promotores del fútbol haitiano en Estados Unidos, asegura que el entusiasmo es enorme.

“Algunas personas lloran, otras celebran este gran hito porque es algo extraordinario. La gente simplemente vive y respira fútbol”, expresó.

Para Haití, enfrentar nuevamente a Brasil representa mucho más que un partido. Es una oportunidad para demostrar que los sueños siguen siendo posibles, incluso cuando las probabilidades parecen mínimas.

Y aunque la selección de Carlo Ancelotti parte como clara favorita, la historia guarda una advertencia para la Canarinha: una vez, contra todo pronóstico, Haití ya logró derrotar a Brasil. Los Granaderos esperan que Filadelfia sea escenario de otra noche para el recuerdo.

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