La organización neoyorquina, bajo la dirección del propietario Steve Cohen, ha apostado fuerte por la innovación desde que adquirió el equipo en noviembre de 2020 por 2,400 millones de dólares.
Esa visión ya no se limita a Estados Unidos. Con la apertura de un moderno Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Boca Chica, los Mets han llevado a República Dominicana la misma tecnología que utilizan en su sede de Queens, permitiendo que tanto prospectos como jugadores establecidos se beneficien de herramientas de última generación.
Según explicó Sean Bardenett, vicepresidente de rendimiento del equipo, el proceso de recuperación de Soto está completamente basado en datos. Cada aspecto del jugador es monitoreado: desde su mecánica al correr hasta su rango de movimiento y la fuerza que aplica durante los entrenamientos.
Uno de los elementos centrales en su rehabilitación es el uso de equipos de resistencia neumática de la marca Keiser. A diferencia de las pesas tradicionales, esta tecnología elimina la inercia en los movimientos, permitiendo ejercicios más controlados y seguros. Además, las máquinas ofrecen datos en tiempo real sobre la fuerza aplicada por cada pierna —especialmente la pantorrilla derecha, donde Soto sufrió la lesión—, ajustados a su peso corporal y otros indicadores de rendimiento.
El proceso no solo se apoya en números. La comunicación constante con el jugador también juega un rol clave. Soto ha manifestado mejoras progresivas en su condición física, mientras trabaja para recuperar la amplitud de sus movimientos, así como su fuerza y potencia al correr.
Sin embargo, en los Mets la prioridad es clara: el regreso del estelar dominicano solo se producirá cuando los datos lo respalden completamente. “Queremos que vuelva, pero de forma segura”, enfatizó Bardenett, destacando el compromiso y esfuerzo del pelotero durante su rehabilitación.
De mantenerse el progreso según lo planificado, Soto podría regresar a la acción el martes 21, cuando los Mets inicien una serie de tres partidos frente a los Minnesota Twins en el Citi Field. De hecho, el propio Cohen informó recientemente que el jugador ya realiza corridas en el infield como parte de su avance.
Al momento de su lesión, Soto mostraba un gran nivel ofensivo, con promedio de .355, porcentaje de embasarse de .412 y slugging de .516, además de un OPS de .928 en ocho partidos.
Mientras tanto, los Mets atraviesan un momento complicado, con récord de 7-12 y una racha de ocho derrotas consecutivas que los mantiene en el último lugar del Este de la Liga Nacional. En ese contexto, el regreso de Soto no solo representa una recuperación médica exitosa, sino también una posible inyección de impacto deportivo para el equipo.