La NBA volverá a escribir una página inédita en su historia reciente cuando corone a un nuevo campeón en la temporada 2025-26. Con las Finales ya definidas entre los San Antonio Spurs y los New York Knicks, la liga estadounidense garantizará que una octava franquicia distinta levante el trofeo Larry O’Brien en las últimas ocho campañas.
Los Spurs aseguraron su boleto a las Finales tras destronar a los vigentes campeones, Oklahoma City Thunder, en una intensa serie por el título de la Conferencia Oeste. Del otro lado, los Knicks completaron un recorrido memorable en el Este para regresar a la disputa por el campeonato por primera vez desde 1999.
La paridad se ha convertido en una de las principales características de la NBA durante los últimos años. Ningún equipo ha logrado conquistar títulos consecutivos desde que los Golden State Warriors lo hicieran en las temporadas 2016-17 y 2017-18, cuando dominaron la liga liderados por una de las plantillas más talentosas de la era moderna.
Desde entonces, el campeonato ha cambiado de manos cada año. Los Toronto Raptors iniciaron la tendencia al coronarse en 2019, seguidos por Los Ángeles Lakers en 2020, Milwaukee Bucks en 2021, Golden State Warriors en 2022, Denver Nuggets en 2023, Boston Celtics en 2024 y Oklahoma City Thunder en 2025.
Ahora, tanto los Spurs como los Knicks tienen la oportunidad de extender esa racha de diversidad competitiva. Para San Antonio, sería el regreso a la cima de una de las franquicias más exitosas de la historia de la liga. Para Nueva York, representaría la conquista de un título largamente esperado por una afición que no celebra un campeonato desde 1973.
Más allá de quién resulte vencedor, las Finales de este año confirmarán una tendencia poco común en las grandes ligas deportivas: ocho campeones diferentes en ocho temporadas consecutivas, una muestra del equilibrio competitivo que actualmente caracteriza a la NBA.