La llegada de Manny Machado y Fernando Tatis Jr. revolucionó a los Padres de San Diego.

La historia reciente de los Padres de San Diego se divide claramente en dos eras: la que existía antes de Manny Machado y Fernando Tatis Jr., y la que vino después. Desde la firma de Machado en 2019 y el debut casi simultáneo de ambos jugadores, la franquicia ha experimentado un giro radical en sus expectativas, desempeño y conexión con la afición.

Un mes después de que Manny Machado se uniera al equipo, encabezó una reunión con el gerente general A.J. Preller para pedir que Fernando Tatis Jr., un joven prospecto dominicano, fuera promovido al roster de Grandes Ligas. “¿Queremos ganar? Debemos tener a este muchacho en las Grandes Ligas”, recordó Machado en esa reunión. Solo una semana después, el 28 de marzo de 2019, ambos hicieron su debut con los Padres, marcando el inicio de una nueva era para la franquicia.

Antes de su llegada, los Padres eran un equipo que pasaba desapercibido, con temporadas ocasionales destacadas pero sin consistencia ni aspiraciones reales de competir a nivel de postemporada. Sin embargo, del 2020 al 2024, San Diego logró un récord histórico con un porcentaje de victorias de .537, el mejor en la historia del equipo para un periodo de cinco años. Además, han clasificado a tres postemporadas en ese lapso, un cambio significativo para la franquicia.

“Antes que me subieran, la gente le prestaba más atención a los prospectos que al equipo. Perdíamos 90 partidos cada año”, explicó Tatis Jr. “Simplemente las expectativas cambiaron. Y hombre, estoy muy contento de que fue así. Eso era lo que queríamos”.

El cambio se refleja también en la presencia de jugadores de los Padres en el Juego de Estrellas. Por segundo año consecutivo, el equipo envió cinco jugadores al Clásico de Media Temporada, incluyendo a Machado y Tatis, y logró un récord al convocar a tres relevistas, una señal clara del crecimiento del plantel.

Pero la gran pregunta que acompaña este resurgimiento es si el equipo podrá alcanzar la cúspide definitiva: ganar su primera Serie Mundial. “Eso es lo que he soñado”, dijo Tatis, que tiene contrato hasta 2034. “Es el legado de Peter Seidler [dueño fallecido]. Cada vez que me despierto, es algo que pienso”. Machado, bajo contrato hasta 2033, lo resumió con sencillez: “Eso es el motivo por el que jugamos”.

Antes, San Diego no podía decir eso con certeza. Mike Shildt, actual manager de los Padres, lo confirma: “San Diego era un hermoso lugar para venir, pero no pensabas que la organización estaba enfocada en ganar. Era solo un equipo más en la liga”. Con la llegada de Machado y el impacto inmediato de Tatis, la franquicia comenzó a demostrar su seriedad en la competencia, ejemplificado por los numerosos intercambios y movimientos agresivos realizados en la fecha límite de cambios de 2020.

Esta cultura ganadora ha permeado la organización. Tras quedar fuera de playoffs en 2021 y 2023, los Padres respondieron con cambios en la dirección y ajustes que han mantenido vivo el fuego competitivo. Como consecuencia, Petco Park, el estadio en el corazón de San Diego, se ha convertido en una fortaleza con récords de asistencia y un ambiente que nunca antes se había visto.

“El Petco es hermoso; es maravilloso estar aquí”, comentó Machado. “Pero se trata del producto que sale ahí cada día. Los aficionados nos apoyan, y nosotros los apoyamos”.

Para Tatis, el llenazo diario del estadio es solo justicia para una ciudad que merece un equipo ganador. “Definitivamente es satisfactorio ver esto”, dijo, “pero es simplemente lo que San Diego se merece”.

Así, con Machado y Tatis como figuras centrales, los Padres no solo cambiaron sus expectativas, sino que reescribieron su historia. Ahora, la meta es clara: conquistar la gloria que la franquicia y su fiel afición han esperado por décadas.

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