“La Cumbre Aguilucha”: Más que béisbol, un legado de pasión y compromiso social.

Santiago, R.D. — La noche del miércoles fue testigo de un hito sin precedentes en la historia de las Águilas Cibaeñas, cuando la emblemática franquicia del béisbol dominicano celebró “La Cumbre Aguilucha”, un evento que trascendió lo deportivo para consolidarse como una poderosa expresión de identidad cultural y compromiso social.

Realizada en el abarrotado Centro de Convenciones y Cultura Dominicana UTESA, la gala —catalogada como la más emotiva y majestuosa fuera del Estadio Cibao— reunió a directivos, leyendas de todas las épocas y una entusiasta fanaticada que reafirmó la intensidad de la “Fiebre Aguilucha”.

Diseñada como un simbólico recorrido de nueve innings, la noche rindió tributo a la rica historia del equipo, iniciando con un momento de profundo respeto y nostalgia: un homenaje póstumo a Don Mendy López, “El Único”, cuya voz marcó generaciones de fanáticos. Su narración del inolvidable elevado de sacrificio de Tony Peña en 1997 fue recreada por niños, arrancando una ovación de pie.

A lo largo del evento, figuras legendarias como Luis Polonia, Tony Peña, Winston “Chilote” Llenas, Miguel Tejada, Edwin Encarnación, Stanley Javier, Julián Tavárez, entre muchos otros, desfilaron ante un público visiblemente emocionado. La presentación del octavo inning —el desfile de leyendas— fue uno de los momentos más aclamados, con una cerrada ovación para Peña, quien fue reconocido como símbolo del liderazgo aguilucho.

Durante una ronda de preguntas moderada por el periodista Kevin Cabral, las leyendas compartieron recuerdos y reflexiones. Tony Peña fue enfático: “Nuestra generación es el último grupo de leyendas que ustedes van a ver. Tienen que convertirse en familia para poder ganar campeonatos”, dijo, dirigiéndose a los jugadores actuales.

“Chilote” Llenas, por su parte, destacó que su mayor orgullo ha sido formar parte de una franquicia que le enseñó el valor del sacrificio y la unidad.

La “Dama del Acordeón”, Fefita La Grande, puso a vibrar el auditorio con su contagioso “O te apeas o te meneas”, mientras que el escritor Huchi Lora emocionó a los presentes con una décima dedicada a Miguel “Guelo” Diloné, quien fue representado por familiares debido a problemas de salud.

Uno de los aspectos más significativos de la gala fue su enfoque social: la venta de una camiseta conmemorativa con el número 1 de Diloné recaudó fondos destinados a Acción Callejera, organización que trabaja en el rescate y protección de niños huérfanos y víctimas de feminicidios.

El tradicional séptimo inning fue el punto de ebullición de la noche, cuando todos los presentes entonaron el himno no oficial de las Águilas, “Leña Cibaeña”, acompañados por la coreografía de El Aguilita y las aguichicas. Más tarde, un emotivo video recordó al inolvidable José Lima, al ritmo de “Cuídate que no te pique una cacata”.

El evento cerró con la canción “Esto se encendió”, de Diómedes Núñez, creador del icónico merengue “Aguilucho desde chiquitico”, en un acto que sintetizó la pasión heredada por generaciones.

La noche también fue ocasión para resaltar el respaldo empresarial al equipo. Danilo Ginebra, CEO de Altice Dominicana, reiteró el compromiso de su empresa como patrocinador principal de las Águilas, destacando más de dos décadas de apoyo ininterrumpido.

“Para nosotros la pelota es más que un deporte, es un compromiso con la fanaticada”, afirmó Ginebra.

Con “La Cumbre Aguilucha”, las Águilas Cibaeñas demostraron que son más que una franquicia deportiva: son un fenómeno social, cultural e histórico del Cibao y de toda la República Dominicana. Una pasión que se transmite de generación en generación, ahora con una huella clara de solidaridad y responsabilidad social.

Este evento no solo pasará a la historia como el más grande de la franquicia, sino como una noche donde el béisbol se convirtió en un acto de amor, memoria y esperanza.

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