El escenario es perfecto y las expectativas están por las nubes. Este martes, los New York Knicks y los Cleveland Cavaliers abrirán las Finales de la Conferencia Este en el legendario Madison Square Garden, el mismo lugar donde ambos equipos comenzaron su temporada meses atrás.
La historia parece haber cerrado un círculo. Aquella noche inaugural enfrentó a Jalen Brunson contra Donovan Mitchell en un duelo que muchos ya señalaban como el posible choque más atractivo del Este. Hoy, esa predicción se convierte en realidad.
“Ahora es el momento”, afirmó Brunson antes del arranque de la serie.
Nueva York llega como el equipo más dominante de estos playoffs. Los Knicks acumulan siete victorias consecutivas y han arrasado a sus rivales con una ofensiva demoledora. Entre las series frente a Atlanta y Filadelfia, el conjunto neoyorquino superó a sus adversarios por un margen combinado de 194 puntos, estableciendo un récord histórico en los primeros diez partidos de una postemporada.
La escuadra dirigida por Mike Brown ha mostrado un ritmo ofensivo arrollador, alcanzando los 140 puntos en ambos partidos con los que cerró sus series anteriores.
“Están descansados y ahora mismo son una aplanadora”, reconoció el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson. “Es difícil aplastar equipos en playoffs como ellos lo han estado haciendo”.
Además, los Knicks podrían recuperar a una pieza clave. OG Anunoby volvió a entrenar con normalidad tras perderse los últimos dos encuentros ante Filadelfia por molestias en el tendón de la corva.
Aunque Cleveland no ha tenido un camino tan dominante, sí ha demostrado carácter. Los Cavaliers necesitaron siete partidos para eliminar tanto a Toronto como al primer sembrado del Este, Detroit, incluyendo una contundente victoria 125-94 en el séptimo partido frente a los Pistons.
La gran noticia para los Cavs ha sido el impacto inmediato de James Harden, adquirido durante la temporada procedente de los Clippers. Su llegada elevó el nivel ofensivo y liberó espacios para Mitchell, quien disputará sus primeras Finales del Este… y lo hará prácticamente en casa.
Mitchell, nacido en Elmsford, Nueva York, sabe lo especial que será jugar esta serie en el Garden, aunque asegura mantener el enfoque.
“Es genial jugar en casa, pero eso no importa. Tenemos que estar concentrados y listos”, señaló la estrella de Cleveland.
Los Cavaliers también han encontrado respuestas en otras figuras. Evan Mobley ha sido dominante en ambos costados de la cancha, liderando al equipo en rebotes y aportando presencia defensiva constante. Por su parte, Jarrett Allen viene de actuaciones decisivas en los juegos siete y se ha beneficiado del juego interior generado por Harden.
Desde el banco, jugadores como Max Strus, Dennis Schroder y Sam Merrill también han sido fundamentales. Merrill, especialmente, ha brillado desde la línea de tres puntos con un notable 40.4% de efectividad.
La historia reciente favorece ampliamente a los Knicks. Nueva York eliminó a Cleveland en cinco partidos durante la primera ronda de 2023 y domina el historial de playoffs entre ambos equipos con marca de 12-2, incluyendo triunfos en las series de 1978, 1995 y 1996.
Sin embargo, los Cavaliers creen tener ahora un equipo más completo y profundo. Mike Brown incluso recordó una frase aprendida junto a Gregg Popovich en San Antonio:
“Pop decía que necesitas tres All-Stars para ganar un campeonato. Bueno, ellos tienen cuatro”.
Con el Madison Square Garden listo para otra noche histórica, Knicks y Cavaliers prometen una serie cargada de intensidad, talento y emociones. El boleto a las Finales de la NBA está en juego.