La jornada de este lunes en las Grandes Ligas estuvo marcada por el protagonismo latino, destacando las actuaciones del dominicano José Ramírez y el venezolano Salvador Pérez, quienes conectaron cuadrangulares determinantes para sus respectivos equipos.
El estelar tercera base de los Guardianes de Cleveland, José Ramírez, volvió a hacer historia al sumar su octava temporada con al menos 20 cuadrangulares, al conectar un jonrón de tres carreras en la primera entrada en la victoria de su equipo 10-5 sobre los Orioles de Baltimore.
Ramírez, de 32 años, anotó tres veces en el encuentro y continúa demostrando su versatilidad ofensiva con 29 bases robadas en 96 partidos disputados en esta campaña. Con este nuevo registro, acumula siete temporadas con al menos 20 jonrones y 20 bases robadas (20-20), una hazaña que antes solo habían logrado cinco jugadores en la historia de las Grandes Ligas.
Además del aporte de Ramírez, los Guardianes contaron con un sólido respaldo latino: el venezolano Brayan Rocchio remolcó dos carreras, mientras que los dominicanos Ángel Martínez y Carlos Santana también contribuyeron, con dos anotadas y una impulsada, respectivamente.
Por Baltimore, el dominicano Ramón Laureano fue la figura ofensiva al disparar un jonrón y remolcar cuatro carreras, aunque su esfuerzo no evitó la derrota de su equipo.
En Kansas City, el receptor venezolano Salvador Pérez desató todo su poder con el bate al conectar dos cuadrangulares y remolcar cuatro carreras, en la aplastante victoria de los Reales 12-4 sobre los Cachorros de Chicago.
Pérez lideró una ofensiva que también contó con los batazos de cuatro esquinas de Jac Caglianone y John Rave, mientras que su compatriota Maikel García colaboró con dos anotadas en una noche redonda para los locales.
Por parte de los Cachorros, Matt Shaw fue el más productivo con el madero, empujando tres carreras, aunque fue insuficiente ante el vendaval ofensivo de los Reales.
Las actuaciones de José Ramírez y Salvador Pérez reafirman el peso de los peloteros latinos en la Gran Carpa, siendo protagonistas no solo en el poder ofensivo, sino también como líderes indiscutibles de sus equipos. A medida que la temporada avanza, ambos siguen escribiendo capítulos importantes en sus respectivas carreras y en la historia del béisbol de las Grandes Ligas.