El dominicano se convierte en el jugador con más partidos en la historia de la franquicia y apunta a un club exclusivo en las Grandes Ligas
CLEVELAND.– En una era donde la lealtad a un uniforme suele verse eclipsada por contratos y cambios constantes, José Ramírez está construyendo una historia distinta, una que ya lo coloca entre las leyendas de la franquicia de Cleveland.
El antesalista dominicano alcanzó este lunes un hito histórico al convertirse en el jugador con más partidos disputados en la organización, al llegar a 1,620 encuentros, superando la marca que ostentaba Terry Turner. Con este logro, Ramírez consolida su legado en una franquicia con más de 130 años de historia.
Su conexión con la ciudad trasciende el terreno de juego. El pasado 29 de enero, tras firmar una extensión de siete años y 175 millones de dólares con los Cleveland Guardians, el banilejo dejó clara su identidad compartida:
“Soy 50% dominicano y 50% Cleveland”, afirmó con orgullo.
Desde su debut, Ramírez ha sido símbolo de consistencia, liderazgo y compromiso. En tiempos donde las estrellas cambian de equipo con frecuencia, su permanencia lo convierte en un caso especial dentro del béisbol moderno.
Con este récord, Ramírez se une a un grupo reducido de peloteros dominicanos que han liderado a sus respectivas franquicias en partidos disputados, como Tony Fernández con los Blue Jays y Luis Castillo con los Marlins.
Además, en la presente temporada igualó con su compatriota Mario Soto como los dominicanos con más campañas (14) en las Grandes Ligas con el equipo que los firmó originalmente.
El recorrido de Ramírez resalta aún más cuando se compara con otros grandes nombres. Figuras como David Ortiz, Albert Pujols y Sammy Sosa lograron acumular grandes cantidades de partidos con un mismo equipo, pero ninguno completó toda su carrera en una sola organización.
En contraste, Ramírez se perfila como un candidato real para lograrlo, un logro cada vez más raro en las Grandes Ligas.
Firmado por apenas 50 mil dólares en 2009, el dominicano podría cerrar su carrera en Cleveland en 2032, tras 20 temporadas con la franquicia. De cumplirse ese escenario, habría ganado más de 225 millones de dólares, consolidando una de las relaciones más rentables entre jugador y equipo.
De acuerdo con registros históricos, solo 18 jugadores en la historia de la MLB han disputado al menos 20 temporadas con un mismo club, todos miembros del Salón de la Fama de Cooperstown. Entre ellos destacan leyendas como Brooks Robinson, Carl Yastrzemski, Tony Gwynn y Cal Ripken Jr..
Mientras tanto, nuevas figuras como Vladimir Guerrero Jr. también comienzan a perfilarse como posibles herederos de ese tipo de fidelidad, aunque el camino aún es largo.
Por ahora, José Ramírez no solo sigue acumulando estadísticas; está escribiendo una historia de pertenencia, identidad y legado. Una historia que, si se mantiene el rumbo, podría terminar en Cooperstown y en el corazón eterno de Cleveland.