José Ramírez hace historia en Cleveland: rompe récord centenario de juegos jugados.

El dominicano José Ramírez escribirá este lunes una nueva página dorada en la historia de los Cleveland Guardians, al convertirse en el jugador con más partidos disputados en la franquicia.

El antesalista banilejo llegó al domingo con 1,619 encuentros, igualando la histórica marca establecida por Terry Turner, que se mantuvo intacta durante más de un siglo. Cuando Ramírez salte al terreno del Progressive Field para enfrentar a Kansas City, superará oficialmente ese registro, consolidando un logro que podría permanecer por décadas.

A diferencia de otros récords ofensivos que ya ha escalado —y que suele restar importancia—, este tiene un significado especial para el estelar jugador. Más allá de números, representa constancia, lealtad y permanencia, valores cada vez más escasos en el béisbol moderno.

“Creo que, entre todos los récords, este es uno de los más importantes porque representa lo que quería hacer con este equipo”, expresó Ramírez, destacando que su objetivo siempre fue permanecer en Cleveland y contribuir a su historia.

Firmado en 2009 a los 17 años por apenas 50 mil dólares, el dominicano ha construido una carrera ejemplar vistiendo un solo uniforme. Desde su debut en 2013, no solo ha sido figura ofensiva, sino también el rostro de la organización.

El récord de juegos jugados no mide momentos aislados de brillantez, sino una presencia constante a lo largo del tiempo. En ese sentido, define perfectamente la trayectoria de Ramírez: un jugador que ha estado disponible día tras día, temporada tras temporada.

Su impacto estadístico en la franquicia es igualmente impresionante. Actualmente ocupa:

  • 1.º en extrabases (726)
  • 2.º en jonrones (286) y carreras impulsadas (954)
  • 3.º en carreras anotadas (1,003) y dobles (400)
  • 2.º en bases robadas (289) y bases totales (3,018)
  • 7.º en hits (1,674)

Estos números lo colocan entre las máximas leyendas ofensivas de Cleveland, junto a nombres históricos como Nap Lajoie, Tris Speaker y Jim Thome.

En una era donde las estrellas suelen cambiar de equipo con frecuencia, la decisión de Ramírez de permanecer toda su carrera en Cleveland resalta aún más. Incluso Turner, cuyo récord acaba de romper, jugó para múltiples franquicias.

“Se siente muy bien… esa fue la decisión definitiva que tomé: quedarme aquí y ser parte de algo significativo para esta organización”, afirmó el dominicano.

Con cada partido adicional, Ramírez no solo ampliará su récord, sino que fortalecerá un legado que ya parece inalcanzable. Más que un número, su marca simboliza compromiso, identidad y una conexión profunda con la ciudad que lo vio crecer como pelotero.

Este lunes, Cleveland no solo celebrará un récord: celebrará a uno de los suyos.

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