Después de más de una década de destacada carrera en las Grandes Ligas, el dominicano José Ramírez podría finalmente añadir un Guante de Oro a su ya impresionante vitrina de logros. El estelar tercera base de los Cleveland Guardians ha sido nombrado finalista al premio defensivo más prestigioso de la MLB en la tercera base de la Liga Americana, y muchos consideran que este podría ser su año.
Ramírez, de 33 años, ha sido cinco veces All-Star, ha ganado múltiples Bates de Plata y ha sido pieza clave del éxito de los Guardians en los últimos años. Sin embargo, nunca ha recibido el reconocimiento dorado por su trabajo con el guante, algo que podría cambiar esta temporada.
En 2025, Ramírez lideró a todos los nominados en tiempo de juego exclusivamente en la tercera base, acumulando 1145.2 entradas en la posición. A diferencia de sus rivales por el premio —Ernie Clement, de los Toronto Blue Jays, y Maikal García, de los Kansas City Royals—, el dominicano se mantuvo anclado en la esquina caliente durante toda la temporada.
García, aunque cercano en tiempo de juego con 1144.2 entradas en tercera, también fue utilizado como campocorto (88.2 entradas), jardinero central (29.1) y jardinero derecho (8.0). Por su parte, Clement jugó apenas 603 entradas en tercera base y vio acción también en la primera base (69.0), segunda base (423.1) y campocorto (170).
Aunque la versatilidad defensiva es un valor agregado, el Guante de Oro premia la excelencia defensiva en una posición específica, lo cual otorga ventaja a Ramírez por su enfoque exclusivo en la tercera base durante todo el año.
Ramírez cometió 13 errores a lo largo de la temporada, una cifra que podría parecer alta, pero que necesita contexto. Cuatro de esos errores ocurrieron en los primeros 10 juegos de la campaña, y tres fueron en partidos consecutivos, reflejando un inicio irregular que no representó su consistencia a lo largo del resto del calendario.
Comparativamente, Clement cometió 4 errores en tercera base, mientras que García cometió 7. Sin embargo, ambos tuvieron menos tiempo de juego en la posición, lo que convierte los errores de Ramírez en una proporción más comprensible.
Además, el dominicano ha demostrado un alcance sólido y una buena lectura de los batazos, compensando cualquier limitación percibida en la fuerza de su brazo.
Los votantes del Guante de Oro deberán tomar en cuenta no solo las estadísticas defensivas puras, sino también el compromiso de cada jugador con la posición. En ese sentido, Ramírez tiene argumentos de peso: constancia, experiencia, volumen de juego y una defensa confiable que ha sido subestimada durante años.
Con esta nominación, José Ramírez está más cerca que nunca de conseguir el único premio defensivo que falta en su carrera. Su desempeño en 2025 no solo ha sido eficiente, sino también digno de reconocimiento. Ahora, todo dependerá de cómo los votantes interpreten su temporada frente a la de sus competidores.
Después de todo, la esquina caliente podría, finalmente, volverse dorada para el dominicano.