Jasson Domínguez da señales de que está listo para consolidarse en las Grandes Ligas.

Nueva York.– Jasson Domínguez comienza a responder exactamente como esperan los Yankees. El joven dominicano de 23 años ofreció este domingo una demostración ofensiva que refuerza la idea de que está listo para dejar atrás la etiqueta de “promesa” y convertirse en una pieza real dentro del engranaje del equipo.

Apodado “El Marciano”, Domínguez fue protagonista en la victoria 11-3 de los Yankees sobre los Orioles de Baltimore, un resultado que aseguró la serie (3-0) para los neoyorquinos. El jardinero impulsó tres carreras, incluyendo dos gracias a un jonrón ante Andrew Kittredge en un decisivo octavo episodio, en el que Nueva York fabricó siete anotaciones.

El cuadrangular fue su primero de la temporada y llegó apenas días después de su regreso a las Grandes Ligas, tras ser subido desde Triple-A. Además, el encuentro tuvo un matiz especial: Domínguez logró conectar hits desde ambos lados del plato en una misma entrada, algo que ya había conseguido en agosto de 2025. Con esto, se convierte en el único jugador de los Yankees en lograr esa hazaña desde 2016.

Más allá de los números —se fue de 5-3, con dos anotadas y tres impulsadas—, su actuación refleja el potencial ofensivo que la organización ha proyectado en él desde su llegada.

“Cuando juegas un buen partido como ese y ganas, siempre es genial. Cada vez que haces algo positivo, la confianza aumenta”, expresó el jugador tras el encuentro.

Domínguez ha tenido una trayectoria breve en las Grandes Ligas: apenas ocho juegos en 2023 y 18 en 2024. Sin embargo, su reciente desempeño sugiere que podría estar listo para asumir un rol más estable. Su ascenso se produjo tras el movimiento del también dominicano Luis Gil hacia Triple-A, abriéndole un espacio en el roster.

En un béisbol donde el poder y la calidad del contacto son cada vez más determinantes, el perfil de Domínguez encaja perfectamente. La temporada pasada dejó promedio de .257, con 10 jonrones, 18 dobles, 47 carreras impulsadas y 23 bases robadas, mostrando una combinación atractiva de fuerza y velocidad.

Además, su presencia cobra mayor valor ante la ausencia de Giancarlo Stanton, actualmente lesionado, lo que le brinda una oportunidad clara para afianzarse en la alineación.

Uno de los aspectos más alentadores ha sido su progreso en áreas que anteriormente representaban debilidades. En Triple-A, Domínguez trabajó intensamente en su desempeño como bateador derecho frente a lanzadores zurdos, mostrando una notable mejoría con promedio de .389 en esa situación.

También ha evidenciado avances defensivos en el jardín izquierdo, aunque aún en proceso de consolidación.

“En Triple-A trabajas para regresar aquí. Ahora que estoy de vuelta, quiero disfrutar y ayudar al equipo”, señaló.

Con los Yankees ostentando récord de 23-11, el mejor de la Liga Americana, Domínguez tendrá una nueva oportunidad de seguir demostrando su valor en la próxima serie ante Texas en el Yankee Stadium.

El talento está claro. Ahora, el reto para “El Marciano” es sostener ese nivel y confirmar, juego a juego, que pertenece definitivamente al escenario más grande del béisbol.

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