El belga Jasper Philipsen arrancó el Tour de Francia 2025 con una contundente victoria al esprint en las calles de Lille, adjudicándose no solo la primera etapa, sino también el codiciado maillot amarillo de líder.
El corredor del equipo Alpecin-Deceuninck demostró su dominio en la llegada masiva, bien protegido durante la jornada y perfectamente lanzado en los metros finales por sus compañeros, especialmente por el neerlandés Mathieu van der Poel, quien volvió a ejercer de escudero de lujo.
La etapa, marcada por los abanicos provocados por el viento en el tramo final, seleccionó al grupo principal y obligó a los favoritos a estar atentos para no perder tiempo desde el primer día. Philipsen, siempre bien colocado, aprovechó la oportunidad y sumó su décima victoria en la ronda gala, consolidando su estatus como uno de los mejores velocistas del pelotón actual.
«Ha sido una jornada complicada, con mucho nerviosismo por el viento, pero el equipo ha estado perfecto. Mathieu hizo un trabajo increíble y pude rematar», declaró el belga tras cruzar la meta.
Con esta victoria, Philipsen se convierte en el primer portador del maillot amarillo de la edición 2025, un premio doble que refleja tanto su potencia en el esprint como la excelente coordinación de su equipo.
El Tour continúa mañana con una etapa más exigente en el terreno, donde se espera que los escaladores empiecen a mostrar sus cartas.