Nunca conviene subestimar el carácter de Japón. Cuando parecía que Países Bajos tenía el partido bajo control, la selección asiática volvió a demostrar su capacidad de resistencia y logró un agónico empate 2-2 en su estreno en la Copa Mundial.
En el primer encuentro del Grupo F, disputado en el imponente Estadio de los Cowboys de Dallas, los japoneses reaccionaron en dos ocasiones para evitar la derrota frente a una selección neerlandesa que busca conquistar el único gran título que aún falta en su rica historia futbolística.
El partido tuvo un inicio cauteloso, con ambos equipos estudiándose y sin asumir demasiados riesgos. Sin embargo, el ritmo cambió por completo en la recta final, donde llegaron las emociones que terminaron convirtiendo el encuentro en uno de los más atractivos de la jornada.
Países Bajos golpeó primero gracias a Virgil van Dijk, quien abrió el marcador y puso en ventaja a los europeos. Pero Japón respondió con personalidad mediante Keito Nakamura, devolviendo la igualdad y manteniendo vivas las aspiraciones de su equipo.
Más tarde, Crysencio Summerville volvió a adelantar a los neerlandeses, acercándolos a una victoria que parecía asegurada. Sin embargo, cuando el reloj se acercaba al final, Daichi Kamada apareció para firmar el 2-2 definitivo y desatar la celebración japonesa, que vivió el empate como un auténtico triunfo.
El resultado deja el Grupo F completamente abierto, en una zona que promete ser una de las más equilibradas del torneo. Mientras tanto, Suecia y Túnez completaban la primera jornada de la llave en Monterrey, México.
Tras el encuentro, el seleccionador japonés, Hajime Moriyasu, destacó la fortaleza mental de sus jugadores.
“Lograron ser tenaces y, al mismo tiempo, pacientes. Mantuvieron la calma y supieron encontrar la oportunidad cuando apareció”, señaló el técnico. “Me siento muy orgulloso de que hayan sido capaces de mantener su identidad y su ritmo durante todo el partido”.
Con este valioso punto, Japón vuelve a demostrar que está preparado para competir de igual a igual con las grandes potencias y alimenta su sueño de superar por primera vez la barrera de los octavos de final en una Copa del Mundo.