La tensión va en aumento en la Vuelta a España. El equipo ciclista Israel-Premier Tech se encuentra en el centro de una creciente polémica marcada por protestas propalestinas que han afectado directamente al desarrollo de la competición. Insultos, agresiones verbales e interrupciones en el recorrido son parte del clima que rodea al conjunto, cuyos integrantes confiesan sentir miedo y presión ante un escenario cada vez más complejo.
«Lo estoy llevando muy mal. Sufres insultos, todo tipo de agresiones verbales… Nos cuesta, pero somos un equipo profesional», declaró a Onda Cero el español Óscar Guerrero, uno de los dos directores deportivos de la escuadra. Aunque ha habido protestas en otras competiciones, como el Tour de Francia, Guerrero asegura que lo vivido en esta edición de la Vuelta «es algo extremo».
El temor ha calado hondo también en el cuerpo técnico. Eric Van Lancker, técnico belga del equipo, reconoció al medio flamenco De Ochtend que los corredores «tienen miedo» y que, si alguno de ellos decidiera abandonar, no se le impediría hacerlo. «Están expuestos encima de la bicicleta y no sabes qué puede ocurrir», explicó.
Desde el inicio del conflicto en Gaza, desatado el 7 de octubre de 2023 tras un ataque de Hamás y la posterior respuesta militar israelí, las protestas propalestinas han cobrado fuerza en los eventos deportivos de alto perfil. La Vuelta no ha sido la excepción.
Este viernes, manifestantes bloquearon por unos minutos la ruta de los escapados durante la ascensión al temido Angliru, en Asturias. No fue un hecho aislado. El pasado miércoles, en Bilbao, la etapa 11 fue acortada debido a altercados en la meta, lo que provocó la intervención de la policía.
Frente a este panorama, el director técnico de la Vuelta, Kiko García, sugirió que, por razones de seguridad, lo más sensato podría ser que Israel-Premier Tech se retirara voluntariamente de la competición. Sin embargo, el equipo respondió con firmeza: «Israel-Premier Tech es un equipo ciclista profesional y como tal sigue decidido a participar en la Vuelta. Toda otra alternativa crearía un precedente peligroso en el ciclismo».
La Unión Ciclista Internacional (UCI) también se pronunció, condenando «con firmeza» lo sucedido en Bilbao y reiterando «la importancia fundamental de la neutralidad política en las competiciones deportivas».
Para Sylvan Adams, propietario del equipo y empresario israelí-canadiense, retirarse sería una señal de debilidad con consecuencias graves. «Si abandonamos, será el final no solamente de nuestro equipo, sino de todos los demás. Mañana van a protestar contra los equipos Bahrain, UAE y Astana. Habría boicots sin fin», dijo al medio Sports Channel.
Adams, presente en el coche del equipo durante las etapas más conflictivas, calificó de «terroristas» a los manifestantes por su violencia y actitud «llena de odio», especialmente en el País Vasco, una región que describió como «un vivero de activistas de extrema izquierda y separatistas».
En redes sociales, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó la postura del equipo: «Bravo a Sylvan y al equipo ciclista de Israel por no ceder al odio y a la intimidación. Hacen que Israel esté orgulloso», escribió en X (antes Twitter).
Israel-Premier Tech, que opera como una estructura privada y no como un equipo-Estado como UAE o Bahrain, cuenta con un solo ciclista israelí en sus filas. Desde hace tiempo ha adoptado medidas de discreción, como evitar el uso de maillots con la palabra «Israel» durante los entrenamientos, para minimizar riesgos.
A pesar del clima hostil, el equipo ha reiterado su compromiso de llegar a Madrid, donde la Vuelta concluirá el próximo domingo 14 de septiembre. Queda por ver si las protestas continúan escalando o si finalmente el ciclismo podrá imponerse al ruido político.