Invertir para ganar: el alto costo del tenis de mesa dominicano rumbo al podio.

Santo Domingo.– El camino hacia el éxito en el tenis de mesa dominicano no solo se mide en horas de entrenamiento o sacrificio personal. También se cuantifica en cifras significativas: alrededor de 100 mil dólares anuales por cada atleta de alto rendimiento que reside en el extranjero.

Así lo reveló Gary Hernández, presidente de la Federación Dominicana de Tenis de Mesa (Fedoteme), quien destacó que este esfuerzo económico ha sido clave para sostener el crecimiento competitivo de la disciplina en los últimos años.

“El nivel que ha presentado la selección masculina, en especial Rafael Leonardo y Ramón Vila, es fruto de todo el trabajo realizado durante estos años. La inversión es alta, pero los resultados están ahí”, afirmó Hernández.

En efecto, los avances comienzan a reflejarse en la cancha. Recientemente, la selección masculina logró romper una racha de diez años sin derrotar a Cuba en competencias internacionales, un hito que evidencia la evolución del programa federativo.

El desarrollo de estos atletas no es improvisado. Desde los 12 años, jóvenes promesas son integradas a un sistema estructurado que combina formación académica y deportiva, en muchos casos desde Europa, donde residen actualmente.

Nombres como Rafael Leonardo y Ramón Vila, ambos de 19 años, encabezan la nueva generación que apunta a tomar el relevo del tenis de mesa nacional. Su crecimiento ha sido posible gracias a un seguimiento constante, así como al respaldo de sus familias.

“Esa confianza ha sido clave, pero también se ha construido sobre la base de responsabilidad y seguimiento constante”, explicó Hernández.

El monto de inversión por atleta cubre alimentación, entrenamientos, traslados y acompañamiento técnico en el extranjero. Sin embargo, no incluye los gastos de participación en torneos oficiales, lo que eleva aún más el costo total.

Aunque instituciones como el Ministerio de Deportes y el Comité Olímpico Dominicano brindan apoyo, la federación reconoce que los recursos siguen siendo limitados frente a las exigencias del alto rendimiento.

Aun así, la estrategia es clara: mantener selecciones jóvenes —con una media de edad de 23 años— para garantizar continuidad y competitividad en el tiempo.

El principal objetivo inmediato está fijado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde Fedoteme aspira a conquistar al menos tres medallas.

Como parte de la preparación, los atletas compiten actualmente en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Mayores, que se celebra en el remodelado pabellón de tenis de mesa del Parque del Este. Paralelamente, la selección femenina se alista para el Campeonato Mundial en Londres, previsto del 28 de abril al 10 de mayo.

En la rama femenina, Eva Brito continúa siendo la figura principal y un referente dentro y fuera de la cancha. Su reciente medalla de bronce en el torneo regional reafirma su vigencia y compromiso.

“Eva es una luchadora que no se da por vencida. Es un ejemplo para todos”, expresó Hernández.

El tenis de mesa dominicano avanza con pasos firmes, impulsado por una combinación de talento joven, planificación estratégica y una inversión considerable. En ese equilibrio entre esfuerzo y recursos, el país busca abrirse camino hacia el podio internacional.

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