En una noche mágica en Coors Field, Max Muncy se convirtió en protagonista absoluto del 8–1 que los Dodgers propinaron a los Rockies: consiguió su segundo grand slam en solo tres juegos —impulsando seis carreras— y lideró un ataque demoledor .
Pero lo más insólito llegó en medio de la tormenta: con el marcador ya avanzado y llover intensa cayendo sobre el diamante, Muncy conectó un flotazo imposible por la lluvia, que el segunda base Orlando Arcia no logró ver, otorgándole un doble que impulsó dos carreras antes de que el juego fuera detenido por el clima .
Al mismo tiempo, el novato Yoshinobu Yamamoto se robó todas las miradas desde la lomita: lanzó cinco entradas impecables, sin carreras y con seis ponches, concediendo apenas un imparable antes de la pausa por lluvia, y mejoró su récord a 7‑6 .
Después del descanso, los Dodgers reaccionaron con más fuerza: Teoscar Hernández y Andy Pages agregaron imparables de remolque, y en la séptima Muncy selló la paliza con su grand slam, llevando el marcador a 7–1 .
Con este triunfo, Los Angeles amplían a nueve victorias seguidas sobre Colorado, y se afianzan aún más tras alcanzar su 50ª victoria de la temporada .
Max Muncy: doble insólito en la lluvia + grand slam = seis carreras remolcadas .
Yoshinobu Yamamoto: cinco innings de lujo, con seis ponches y una sola carrera (una limpia), dominó hasta la suspensión .
La combinación perfecta: un hit bizarro por el clima, un poncheo dominante y el poder encendido de Muncy sellan una noche inolvidable para los Dodgers en Denver.