La selección de Inglaterra dio un paso firme hacia el sueño de conquistar nuevamente la Copa del Mundo al derrotar 2-1 a Noruega en un intenso duelo de cuartos de final que se definió en la prórroga. Con una actuación estelar de Jude Bellingham, los ingleses aseguraron su regreso a las semifinales por primera vez desde Rusia 2018.
El mediocampista del Real Madrid fue la gran figura del encuentro. Primero igualó el marcador al filo del descanso y, apenas transcurridos tres minutos del tiempo extra, apareció nuevamente para marcar el gol que sentenció la clasificación de los dirigidos por Gareth Southgate.
Con su doblete, Bellingham llegó a seis goles en el torneo, igualando a Harry Kane como máximo anotador de Inglaterra. Ambos solo son superados por Kylian Mbappé, con ocho tantos, y Lionel Messi, con la misma cifra.
Noruega, que disputaba los primeros cuartos de final de su historia, ofreció una dura resistencia y abrió el marcador a los 36 minutos gracias a Andreas Schjelderup. El atacante aprovechó un disparo que golpeó el poste derecho antes de ingresar a la portería de Jordan Pickford, silenciando momentáneamente a la afición inglesa.
El conjunto escandinavo incluso creyó haber recuperado la ventaja en la segunda mitad cuando Torbjørn Heggem anotó tras un tiro de esquina. Sin embargo, la revisión del VAR anuló la acción por una falta previa de Erling Haaland dentro del área.
El delantero del Manchester City, autor de siete goles en el campeonato, vivió una jornada poco habitual. Fue la primera vez en el Mundial que no logró marcar y terminó siendo sustituido durante la prórroga después de encontrarse con varias intervenciones decisivas de Pickford, quien le negó el gol con una espectacular atajada en la primera mitad.
El empate inglés llegó en medio de una acción que también generó debate. Antes del gol de Bellingham, un saque de meta de Noruega pareció rozar el cable de una cámara aérea antes de caer en poder de Inglaterra. La jugada continuó y terminó con el remate del mediocampista al segundo palo. De haberse confirmado el contacto del balón con el cable, el reglamento establece que el juego debía detenerse para reanudarse con un balón a tierra.
Las emociones no faltaron en un estadio que contó con la presencia de personalidades como Mick Jagger y la leyenda inglesa David Beckham, quienes celebraron el tanto del empate que cambió el rumbo del compromiso.
Con este triunfo, Inglaterra se instala entre las cuatro mejores selecciones del torneo y ahora espera por el vencedor del enfrentamiento entre Argentina y Suiza para disputar un boleto a la gran final.
Antes del inicio del partido, ambos equipos guardaron un minuto de silencio en memoria del centrocampista sudafricano Jayden Adams, cuyo fallecimiento fue anunciado horas antes del compromiso.