Impactante nocaut deja a Glenn Byrne con hemorragia cerebral y pone fin a su carrera.

El boxeo volvió a mostrar su cara más cruda tras el dramático nocaut sufrido por el irlandés Glenn Byrne, quien terminó con una hemorragia cerebral luego de caer en el séptimo asalto ante William Crolla, en un combate celebrado en Altrincham.

La pelea, pactada en la categoría superwélter, había sido dominada ampliamente por Byrne, de 29 años, quien incluso logró derribar a su rival en cuatro ocasiones. Sin embargo, el desenlace dio un giro inesperado cuando Crolla, de 27 años, se recuperó y conectó el golpe definitivo que dejó al irlandés tendido en la lona.

Tras el nocaut, Byrne fue atendido de inmediato por el equipo médico, recibió oxígeno y fue trasladado en camilla a un hospital, donde permanece bajo observación. Inicialmente, la promotora JB Boxing Productions informó que el púgil se encontraba de buen ánimo, consciente y a la espera de los resultados de una tomografía. Más tarde, confirmaron que la hemorragia cerebral estaba controlada, aunque bajo monitoreo constante.

El episodio generó una fuerte reacción en el entorno del boxeo. Jay Byrne, hermano del peleador, reveló que el impacto del suceso va más allá de lo físico: la carrera del boxeador ha llegado a su fin. “Estoy desconsolado. Anoche se acabó la carrera de Glenn. Nunca volverá a boxear”, declaró.

Por su parte, Crolla celebró inicialmente la victoria, pero al percatarse de la gravedad de la situación, ofreció disculpas públicas. “Espero que esté bien. No me di cuenta de lo gravemente herido que estaba. Todos deberíamos aplaudir a Glenn Byrne, fue un guerrero”, expresó.

El reconocido promotor Eddie Hearn, presente en el combate, también reaccionó con respeto hacia ambos boxeadores. Destacó la resiliencia de Crolla, pero subrayó que lo más importante era la salud de Byrne. “Es difícil celebrar hasta saber que está bien. Nuestros pensamientos están con él”, afirmó.

La controversia no tardó en surgir. La promotora del evento cuestionó duramente la actuación del árbitro, señalando que la pelea debió detenerse tras las múltiples caídas de Crolla. “Esto no se trata de ganar o perder, sino de la seguridad en el boxeo”, indicaron, sugiriendo que una decisión oportuna habría evitado consecuencias mayores.

Desde el hospital, Byrne envió un mensaje tranquilizador a través de sus redes sociales: agradeció las muestras de apoyo y aseguró que se comunicará con sus seguidores en los próximos días.

El caso reabre el debate sobre la seguridad en el boxeo profesional, un deporte donde el límite entre la gloria y la tragedia puede definirse en un solo golpe.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email
WhatsApp