Healy conquista la sexta etapa del Tour de Francia; Van der Poel arrebata el maillot amarillo a Pogačar.

El ciclista irlandés Ben Healy se consagró este jueves como vencedor de la sexta etapa del Tour de Francia, una jornada montañosa de 201,5 kilómetros que se extendió desde Bayeux hasta Vire Normandie. Con una escapada en solitario a falta de 40 kilómetros para el final, el joven de 24 años logró su primera victoria en la carrera más prestigiosa del ciclismo mundial.

“He trabajado muy duro para esto. Participar en el Tour ya es un sueño cumplido, pero ganar una etapa… es simplemente increíble”, expresó emocionado Healy, quien ya había ganado una etapa en el Giro de Italia.

El estadounidense Quinn Simmons llegó en segundo lugar, a 2 minutos y 44 segundos del irlandés, mientras que el australiano Michael Storer completó el podio de la jornada, cruzando la meta 7 segundos después que Simmons.

Entre los favoritos al título, el día dejó sorpresas: Mathieu van der Poel, que formaba parte de una escapada de ocho corredores experimentados, terminó octavo y consiguió arrebatarle el maillot amarillo al esloveno Tadej Pogačar por apenas un segundo. El campeón defensor cruzó la meta en noveno lugar, justo por delante del danés Jonas Vingegaard, bicampeón del Tour, que fue décimo y se mantiene quinto en la clasificación general.

“Me hubiera gustado tener más de un segundo de ventaja, pero estoy feliz de volver a portar el maillot amarillo”, comentó Van der Poel, de 30 años. “Probablemente solo lo tenga un día, así que voy a disfrutarlo”.

La etapa fue exigente, aunque sin grandes puertos, con seis subidas menores y un final en cuesta con una pendiente del 10%. Healy aprovechó el terreno ondulado para despegarse del grupo de escapados, que incluía nombres destacados como Simon Yates, campeón del Giro de Italia, y el propio Van der Poel.

“Esta etapa era perfecta para mí, la marqué desde el inicio del Tour”, explicó Healy. “Sabía que tenía que adelantarme antes del final, y el plan salió a la perfección”.

El Tour no da tregua. La séptima etapa, este viernes, también es montañosa y recorrerá 197 kilómetros desde Saint-Malo hasta Mûr-de-Bretagne, en Bretaña. El desenlace será una subida exigente donde se espera un nuevo duelo entre los favoritos.

“Si Tadej ataca mañana —o incluso Jonas— será muy difícil seguirles el ritmo, no solo para mí, sino para todo el pelotón”, admitió Van der Poel.

Con la carrera aún en sus primeras etapas, la emoción está garantizada y el liderazgo general sigue tan abierto como impredecible.

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