La selección de Ghana arrancó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al derrotar 1-0 a Panamá con un gol en el tiempo de descuento, en un encuentro intenso y equilibrado que parecía destinado a terminar sin goles.
Durante gran parte del partido, Panamá mostró personalidad, iniciativa y generó las ocasiones más claras. Desde los primeros minutos, el conjunto canalero puso a trabajar al arquero ghanés Lawrence Ati-Zigi. Apenas al minuto 2, Cecilio Waterman probó los reflejos del guardameta africano, marcando el tono de una ofensiva panameña que nunca dejó de buscar el arco rival.
La primera mitad transcurrió con un intercambio constante de posesión y llegadas. José Luis Rodríguez y Jorge Gutiérrez también inquietaron a la defensa ghanesa, mientras que Ghana intentaba responder con transiciones rápidas y aprovechando los espacios que dejaba su rival.
Tras el descanso, Panamá elevó aún más la intensidad. Fulo Martínez, Jiovany Ramos e Ismael Díaz tuvieron oportunidades importantes para romper el empate, incluyendo un disparo que pasó muy cerca del travesaño. Sin embargo, la falta de precisión en los metros finales y una destacada actuación de Ati-Zigi mantuvieron el marcador en blanco.
Cuando el empate parecía inevitable, llegó el golpe decisivo. En el minuto 90+4, Ghana encontró espacio en una de sus últimas incursiones ofensivas y logró marcar el único gol de la noche, desatando la celebración de los africanos y dejando sin respuesta a una selección panameña que había competido de igual a igual durante todo el encuentro.
Panamá aún tuvo una última oportunidad para rescatar un punto. En el minuto 90+8, Ismael Díaz ejecutó un peligroso tiro libre que obligó a una intervención decisiva de Ati-Zigi, quien logró controlar el balón prácticamente sobre la línea de gol para sellar la victoria.
El resultado deja a Ghana con tres puntos de enorme valor en el inicio de la fase de grupos, mientras que Panamá se marcha con la frustración de haber estado cerca de sumar, pero también con la certeza de que mostró argumentos para competir en el máximo escenario del fútbol mundial.
La diferencia fue mínima, pero suficiente para que Ghana celebrara una victoria sufrida y trabajada, conseguida en el último suspiro de un partido que castigó la falta de contundencia panameña y premió la eficacia africana en el momento decisivo.