La Copa Mundial de la FIFA 2026 entra en su fase decisiva y este jueves ofrecerá uno de los partidos más atractivos de los cuartos de final. Francia y Marruecos se enfrentarán desde las 3:00 de la tarde en Foxborough, cerca de Boston, con un único objetivo: asegurar un lugar entre los cuatro mejores del torneo.
Los actuales subcampeones del mundo parten como favoritos, pero enfrente tendrán a una selección marroquí que ha evolucionado notablemente desde el Mundial de Catar 2022 y que llega con argumentos suficientes para soñar con otra noche histórica.
El conjunto dirigido por Didier Deschamps continúa firme en la defensa de sus aspiraciones de conquistar un tercer título mundial, después de los obtenidos en 1998 y 2018.
Sin embargo, su camino hacia los cuartos de final no fue sencillo. En los octavos, los franceses tuvieron que esforzarse al máximo para derrotar 1-0 a Paraguay en un partido muy físico, definido gracias a un penal convertido por Kylian Mbappé.
El propio capitán reconoció tras el encuentro que el equipo tuvo que «ensuciarse las manos» para superar el planteamiento paraguayo, una experiencia que podría servirle para afrontar otro compromiso de máxima exigencia.
Todas las miradas volverán a centrarse en Kylian Mbappé, quien atraviesa un gran momento en el torneo.
El delantero del Real Madrid suma siete goles en cinco partidos y continúa en la pelea por la Bota de Oro del Mundial, apenas una anotación por detrás del líder, Lionel Messi.
Junto a Michael Olise y Ousmane Dembélé, Francia espera recuperar la brillantez ofensiva que mostró durante la fase de grupos, después de que el tridente fuera bien controlado por la defensa paraguaya en la ronda anterior.
Además del desafío deportivo, Mbappé llega motivado tras recibir el respaldo de diversas instituciones internacionales luego de los comentarios racistas emitidos por una senadora paraguaya tras el duelo de octavos.
Los Leones del Atlas atraviesan una nueva etapa desde la llegada del seleccionador Mohamed Ouahbi en marzo.
El equipo africano dejó atrás su estilo basado únicamente en el orden defensivo y el contragolpe para convertirse en una selección con mayor protagonismo ofensivo y capacidad para controlar el balón.
Ese crecimiento quedó reflejado durante el torneo. Marruecos empató frente a Brasil en la fase de grupos, eliminó a Países Bajos en la tanda de penales y posteriormente goleó 3-0 a Canadá para instalarse con autoridad en los cuartos de final.
Una de las principales incógnitas del conjunto marroquí pasa por la condición física de Ismael Saibari.
El flamante fichaje del Bayern Múnich es el máximo goleador del equipo con tres tantos, pero sufrió una lesión durante el encuentro ante Canadá y su presencia frente a Francia sigue siendo incierta.
Si finalmente no puede jugar, Marruecos confiará en el liderazgo de Achraf Hakimi, Brahim Díaz, Ayyoub Bouaddi, Neil El Aynaoui y Azzedine Ounahi para mantener el equilibrio entre creatividad y solidez.
Didier Deschamps también deberá resolver algunas dudas en su alineación.
El mediocampista Aurélien Tchouaméni continúa recuperándose de una molestia muscular que ya lo dejó fuera del partido contra Paraguay. Aunque ha mostrado mejoría, no está asegurada su presencia, por lo que Manu Koné podría repetir junto a Adrien Rabiot en la mitad del campo.
En defensa, Francia volverá a confiar en Dayot Upamecano, uno de los jugadores más destacados del torneo. Los Bleus solo han recibido dos goles en cinco encuentros, una muestra de la fortaleza defensiva que buscarán imponer ante el dinámico ataque marroquí.
Más allá del favoritismo francés, el choque promete ser mucho más equilibrado de lo que reflejan los pronósticos.
Francia cuenta con una de las plantillas más talentosas del campeonato y con un Mbappé decidido a seguir ampliando su legado. Marruecos, por su parte, llega con confianza, un fútbol mucho más atrevido que en 2022 y el deseo de volver a sorprender al mundo.
El ganador avanzará a las semifinales, donde se enfrentará al vencedor del duelo entre España y Bélgica, previsto para el viernes en Los Ángeles. Todo está servido para un enfrentamiento que promete intensidad, talento y emociones hasta el último minuto.