La selección de Francia afrontará este martes su compromiso de dieciseisavos de final del Mundial 2026 frente a Suecia con una premisa clara: evitar cualquier exceso de confianza. Así lo dejó claro el seleccionador Didier Deschamps, quien aseguró que el brillante desempeño de los Bleus en la fase de grupos no garantiza nada en la etapa decisiva del torneo.
Francia llega al duelo que se disputará en East Rutherford, a las afueras de Nueva York, como una de las grandes favoritas al título. El conjunto francés completó una fase de grupos impecable, con tres victorias en tres partidos y diez goles anotados, cifra que comparte como la mejor ofensiva de la primera ronda junto a Alemania y Países Bajos.
Sin embargo, Deschamps insistió en que el equipo debe afrontar el choque con máxima concentración.
«Volvemos a poner el contador en cero. Suecia no tendrá nada que perder y puede causarnos problemas. Hay confianza, pero no un exceso de confianza, porque sabemos que la calidad del rival va a subir», afirmó el técnico francés durante la rueda de prensa previa al encuentro.
El seleccionador advirtió que Francia no puede asumir que la victoria llegará por inercia, independientemente del rendimiento mostrado hasta ahora en el campeonato.
«No hay que pensar que vamos a salir al campo y que vamos a ganar los partidos. Habrá que ser lúcidos, serios y muy concentrados, pero sin mostrarnos frágiles ni contenidos», señaló.
Pese a tratarse del inicio de la fase eliminatoria, Deschamps confirmó que no planea alterar la identidad ofensiva de su equipo. El tridente formado por Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise continuará siendo la principal apuesta del conjunto francés.
«No hay que renunciar a lo que somos capaces de hacer. Hemos concedido demasiadas ocasiones, pero cada partido tiene su propio guion. Cuando tenemos el balón, no hay problema, y cuando no lo tenemos, debemos ser eficaces», explicó el entrenador.
El estratega recordó además que Francia ya compitió con un planteamiento similar en el Mundial de hace cuatro años, cuando alcanzó la final, y destacó la capacidad de sus atacantes para generar peligro constante.
La preparación del encuentro también ha estado marcada por la situación personal del seleccionador francés. Deschamps tuvo que abandonar temporalmente la concentración la semana pasada para asistir al funeral de su madre, antes de reincorporarse al equipo el sábado.
«Estoy bien, estoy aquí. Va bien tener la cabeza ocupada. He retomado mis funciones y todo ha ido bien para la selección francesa», comentó el técnico.
El mediocampista Adrien Rabiot reconoció que la noticia afectó emocionalmente al vestuario, aunque destacó la unión del grupo en estos momentos difíciles.
«Hubo un choque y él depositó toda su confianza en nosotros. Estamos contentos de tenerlo de vuelta. No es fácil hacer el duelo en estas condiciones», expresó el futbolista.
Rabiot añadió que el equipo está decidido a responder dentro del terreno de juego y acompañar a su entrenador en este difícil momento.
«Está muy afectado, pero intenta mostrarlo lo menos posible para no transmitir nada negativo. Todo el grupo está unido y vamos a intentar devolverle un poco de alegría», afirmó.
De cara al compromiso ante Suecia, Francia tendrá la baja confirmada del delantero Marcus Thuram por problemas musculares, mientras que la participación del mediocampista N’Golo Kanté continúa siendo una incógnita debido a molestias físicas.
Con Mbappé liderando el ataque y el respaldo total a su entrenador, los Bleus buscarán dar un nuevo paso hacia el título, conscientes de que en la fase eliminatoria cualquier descuido puede resultar fatal.