Los aficionados deberán comprar agua dentro de los recintos o utilizar puntos de hidratación habilitados por la organización.
La FIFA anunció una modificación en las normas de acceso a los estadios de la próxima Copa Mundial, al prohibir que los aficionados ingresen con botellas de agua reutilizables, una medida que ha generado debate debido a las altas temperaturas previstas durante el torneo.
Según informó el organismo rector del fútbol mundial en una actualización reciente de su código de conducta para los espectadores, “no se permite el ingreso de botellas de agua reutilizables al estadio”, dejando sin efecto una disposición publicada apenas tres semanas antes que sí autorizaba la entrada de recipientes plásticos transparentes y vacíos de hasta un litro de capacidad.
La decisión representa un cambio significativo para los asistentes a la competición, que se celebrará del 13 de junio al 19 de julio en Norteamérica y contará con 104 partidos. A partir de ahora, los aficionados deberán adquirir agua embotellada dentro de los recintos o utilizar los puntos de hidratación que la FIFA habilitará en las instalaciones.
Anteriormente, la normativa ya restringía el acceso con botellas o recipientes de materiales duros o rompibles, una práctica habitual en grandes eventos deportivos por razones de seguridad. La organización argumenta que estos objetos pueden representar un riesgo para jugadores y espectadores si son lanzados dentro de los estadios.
Ante las previsiones de calor extremo y altos niveles de humedad en varias de las sedes mundialistas, la FIFA aseguró que implementará diversas medidas para proteger tanto a los aficionados como a los protagonistas del torneo.
Entre las iniciativas anunciadas figuran estaciones de nebulización, ventiladores, puntos de hidratación, carpas de enfriamiento y otros recursos destinados a reducir el impacto de las altas temperaturas en los alrededores de los estadios.
Asimismo, el organismo confirmó que los 104 encuentros del campeonato contarán con pausas obligatorias de hidratación para los jugadores. Cada partido incluirá dos interrupciones de tres minutos, una en cada tiempo, con el objetivo de preservar la salud de los futbolistas en condiciones climáticas exigentes.
La nueva política de acceso se suma a los esfuerzos de la FIFA para gestionar los desafíos que plantea la celebración de un Mundial durante el verano norteamericano, aunque también ha despertado cuestionamientos entre algunos aficionados por la eliminación de una medida que promovía el uso de recipientes reutilizables y reducía la generación de residuos plásticos.