Seattle, EE.UU. — Eugenio Suárez vivió una noche de ensueño y puso a los Marineros de Seattle al borde de hacer historia. Con dos jonrones —incluyendo un grand slam decisivo en la octava entrada— el venezolano remolcó cinco carreras para comandar la victoria 6-2 sobre los Azulejos de Toronto, colocando a los Marineros a solo un triunfo de su primera Serie Mundial.
Seattle, que participa en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, se convirtió en el primer equipo local que ha ganado un juego en esta serie y ahora lidera 3-2, a la espera del crucial sexto juego que se disputará el domingo por la noche en Toronto.
El encuentro parecía escaparse de las manos de los locales hasta que Cal Raleigh empató la pizarra con un cuadrangular en la octava entrada, iniciando un racimo de cinco carreras. Luego, Suárez desató la locura en el T-Mobile Park con un grand slam que selló la remontada y dejó a los Marineros a un solo paso de alcanzar el objetivo que se les ha escapado desde la fundación del equipo en 1977.
El propio Suárez ya había dado señales de su impacto al abrir la cuenta con un jonrón solitario en la segunda entrada, consolidando una de las mejores actuaciones de su carrera en postemporada.
Por Seattle, el aporte latinoamericano fue crucial. Además del venezolano Suárez (3-2, dos anotadas y cinco impulsadas), también destacaron Randy Arozarena (2-0 con una anotada) y Jorge Polanco (3-0 con una anotada). Sin embargo, Julio Rodríguez no logró conectar imparable en sus cuatro turnos.
Del lado de Toronto, Vladimir Guerrero Jr. se fue de 2-1, mientras que el mexicano Alejandro Kirk conectó un hit en tres turnos y anotó una carrera. Andrés Giménez, también venezolano, tuvo una noche discreta, terminando de 4-0.
Los Marineros buscan llegar a la Serie Mundial por primera vez en su historia, un hito que ha eludido a la franquicia por casi cinco décadas. Tras esta victoria en casa —la primera para un equipo local en la serie—, el equipo dirigido por Scott Servais viajará a Toronto con el impulso emocional de un triunfo memorable y la esperanza de sellar la serie como visitantes.
El sexto juego promete ser una batalla decisiva. Si Seattle logra la victoria, marcará un antes y un después para una franquicia que ha esperado demasiado por este momento.